
El canciller argentino, Pablo Quirno, reafirmó este domingo el compromiso geopolítico del gobierno de Javier Milei con Israel y Estados Unidos, y aseguró que Argentina no va a ser neutral frente a las amenazas de Irán.
En una entrevista televisiva, el funcionario desestimó que la cercanía con Benjamín Netanyahu y Donald Trump incremente el peligro de ataques en territorio nacional. Calificó esa idea como una "construcción maquiavélica". Según el ministro, el país ya sufrió atentados sin estar alineado, como fue el caso de la Embajada de Israel y la AMIA en la década de los noventa, por lo que no existe una correlación directa entre la postura diplomática actual y la inseguridad terrorista.
Para Quirno, Irán representa una amenaza global que exporta incertidumbre y violencia. En su diálogo con Luis Majul (LN+), subrayó que la posición del Ejecutivo es una respuesta directa a un Estado que atacó a ciudadanos argentinos en el pasado. Ante la consulta sobre el envío de tropas o buques a Medio Oriente, el canciller reconoció que el sistema de defensa local fue "diezmado" en las últimas décadas, aunque remarcó la "enorme voluntad de apoyar" a sus aliados estratégicos.
Después de la resolución final de Estados Unidos sobre la expropiación de YPF, Quirno lanzó duras críticas contra el gobernador de la provincia de Buenos Aires y ministro de Economía a cargo del proceso iniciado en 2012, Axel Kicillof. "A Kicillof no hay que agradecerle absolutamente nada. Con el ministro Luis Caputo venimos salvándole las papas hace muchos años, como cuando nos dejó el default", sentenció.
Quirno calificó la expropiación de la petrolera como una "aventura kirchnerista" y un acto ilegal que violó el derecho privado, que ahuyentó a la inversión extranjera. Contrastó la gestión actual con la de Cristina Kirchner, y señaló que el equipo económico de Milei logró un resultado distinto en la justicia gracias a una "convicción y confluencia" que no existía en administraciones previas, las cuales acumulaban fallos en contra.
El canciller insistió en que el ingreso de la familia Eskenazi a YPF fue el inicio de una degradación institucional. Según su visión, el respeto irrestricto a la propiedad privada es el único camino para recuperar la confianza de los mercados, diferenciándose tajantemente de la estrategia de negociación empleada por el anterior modelo de gobierno.