31.03.2026 / 2 DE ABRIL

Interna: Milei y Villarruel participarán de actos separados en un nuevo aniversario de Malvinas

El oficialismo conmemorará el 2 de abril con una agenda fracturada que llevará al Presidente al cenotafio de Retiro y a la Vicepresidenta al sur, en medio de dudas sobre su asistencia por la presencia de gobernadores opositores.





La intera dentro del Ejecutivo se deja ver una vez más, esta vez, en una efeméride de especial sensibilidad para el país. Y es que el presidente Javier Milei encabezará este jueves el acto central por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas en el cenotafio de Plaza San Martín, mientras que la vicepresidenta Victoria Villarruel optará por una agenda separada en Tierra del Fuego, una decisión que en la Casa Rosada evitan presentar como un conflicto pero que reafirma la distancia política entre ambos.

La ceremonia organizada por el Gobierno nacional se realizará en Retiro, donde el mandatario estará acompañado por miembros del gabinete, autoridades militares y funcionarios, en un evento que buscará poner el foco en el homenaje a los caídos y en la reafirmación del reclamo histórico de soberanía sobre las islas, que el año pasado quedó algo opacado por la ambigüedad de su discurso.

TIERRA DEL FUEGO 

En paralelo, las miradas también estarán puestas en el extremo sur del país, donde el gobernador Gustavo Melella será anfitrión de las actividades oficiales en Ushuaia y Río Grande, que incluyen la tradicional vigilia del 1° de abril y el acto central al día siguiente frente al cenotafio de la capital fueguina.

A esos encuentros confirmaron su asistencia los gobernadores Axel Kicillof y Ricardo Quintela, lo que anticipa una foto de fuerte contenido político en una provincia atravesada por tensiones con la Casa Rosada, tanto por la situación de la industria local como por recientes decisiones del Gobierno nacional sobre el puerto de Ushuaia y el régimen de promoción.

La presencia de mandatarios peronistas y la posibilidad de que Villarruel coincidiera con ellos había generado especulaciones sobre una imagen incómoda para la vicepresidenta, quien finalmente dejó en duda su participación en las últimas horas. 

Cabe mencionar que la causa Malvinas ocupa un lugar central en la política de Villarruel, marcada además por la participación de su padre en el conflicto de 1982, lo que explica su habitual cercanía con excombatientes y su decisión de privilegiar los actos en territorio fueguino por sobre la ceremonia organizada por la Casa Rosada, que además le permite marcar distancia estratégica de las decisiones oficiales. 

Tras semanas de tensiones y reclamos de la oposición al Gobierno, entre otras cosas, por los viajes y el patrimonio de Manuel Adorni; la imagen de dos actos separados en una fecha de alta carga simbólica vuelve a dejar al descubierto las fisuras dentro de la conducción del Gobierno.