El cruce en redes comenzó cuando Pablo Quirno publicó un mensaje con motivo del aniversario de la Guerra de Malvinas, en el que afirmó: “Las Malvinas siempre argentinas” y rindió homenaje a los caídos. Sin embargo, la polémica se desató tras la respuesta de un usuario británico que defendió la soberanía del Reino Unido sobre las islas.
Lejos de sostener la misma firmeza, Quirno respondió en inglés al mensaje de Gavin Phillip Short con una frase breve: “I would love to come and spend a week!”. La respuesta no solo evitó mencionar a las Islas Malvinas, sino que además expresó interés en visitarlas como turista, lo que generó fuertes críticas en redes sociales.
El contraste entre el mensaje inicial y la contestación posterior encendió el debate. Usuarios señalaron la contradicción entre reivindicar la soberanía argentina y, al mismo tiempo, adoptar un tono amistoso con una postura opuesta sin reafirmar la posición histórica del país.
La discusión también puso en foco el rol de los funcionarios en temas sensibles de política exterior. En un contexto donde la causa Malvinas sigue siendo un punto de consenso nacional, la omisión de su nombre y el cambio de registro comunicacional fueron leídos como un gesto de debilidad diplomática.