12.05.2026 / FINANZAS

La tensión global golpea a los activos argentinos y el riesgo país vuelve a rozar los 500 puntos

Los bonos soberanos y las acciones argentinas operaron con fuertes bajas en medio de la escalada geopolítica entre Estados Unidos e Irán por el estrecho de Ormuz. El clima internacional de incertidumbre volvió a castigar a los mercados emergentes y frenó el envión que habían mostrado los activos locales tras la mejora en la calificación crediticia de Fitch.





Los ADRs argentinos en Wall Street y los bonos soberanos en dólares cerraron una nueva jornada en rojo, afectados por el aumento de la aversión global al riesgo ante la falta de avances diplomáticos en Medio Oriente y la expectativa por una reunión clave entre Estados Unidos y China. La creciente tensión sobre el estratégico estrecho de Ormuz volvió a encender alarmas en los mercados financieros internacionales.

En ese contexto, los títulos públicos argentinos registraron caídas de hasta 0,6%, encabezadas por el Bonar 2041. También retrocedieron el Bonar 2029 y el Global 2030, mientras el riesgo país elaborado por J.P. Morgan volvió a ubicarse al borde de los 500 puntos básicos, al cerrar en 499 unidades.

La presión bajista también impactó sobre la renta variable. El S&P Merval cayó 1,2% en pesos hasta los 2,79 millones de puntos, mientras que medido en dólares perdió 1,6%. Las acciones bancarias encabezaron las bajas en la plaza local, con Grupo Supervielle como uno de los papeles más castigados de la rueda.

En Nueva York, los ADRs argentinos profundizaron la tendencia negativa. Grupo Supervielle se desplomó 5,1%, seguido por BBVA Argentina con una caída de 4,5%. En contraste, YPF logró desmarcarse parcialmente del mal clima financiero y avanzó 0,5%, sostenida por expectativas vinculadas al sector energético.

Pese al reciente respaldo de Fitch Ratings, que mejoró la perspectiva financiera de la Argentina, los inversores volvieron a priorizar la cautela frente a un escenario internacional marcado por la volatilidad y el temor a una profundización del conflicto geopolítico.