La Policía boliviana reprimió este lunes con gases lacrimógenos y un fuerte operativo de seguridad una movilización de sectores sindicales y organizaciones sociales que marcharon hacia Plaza Murillo para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, en una jornada marcada por enfrentamientos, calles colapsadas y escenas de tensión frente a la sede del gobierno en el centro político de La Paz.
Según los reportes, al menos un integrante de la Central Obrera Boliviana (COB) resultó herido durante los disturbios. Mientras las fuerzas de seguridad intentaban dispersar la protesta con agentes químicos, algunos manifestantes respondieron con petardos, explosivos caseros y palos con clavos, lo que derivó en violentos choques con la Policía.
Las protestas reunieron a organizaciones vinculadas al ex presidente Evo Morales, sindicatos campesinos, maestros rurales y agrupaciones obreras que llegaron a la capital tras varios días de movilización. Los sectores opositores denuncian el impacto de las políticas económicas impulsadas por Rodrigo Paz y reclaman respuestas frente al deterioro social, la crisis laboral y el aumento de los conflictos regionales.
El conflicto se desarrolla además en un escenario de creciente tensión política. Actualmente Bolivia registra más de 50 bloqueos de rutas en distintos puntos del país, con reclamos relacionados a salarios, empleo, políticas hidrocarburíferas y el manejo del litio, uno de los principales recursos estratégicos de la economía boliviana.
En paralelo a los incidentes, el diputado opositor Rolando Pacheco denunció un supuesto envío de gases lacrimógenos desde Argentina hacia Bolivia en vuelos militares que oficialmente trasladaban ayuda humanitaria. Según afirmó, dos aviones Hércules C-130 habrían ingresado material represivo junto con alimentos e insumos destinados al gobierno boliviano.
“Militares patriotas que aman su Bolivia me han hecho llegar la denuncia de que hubo dos vuelos en los cuales se transportó gas lacrimógeno de Argentina a Bolivia para reprimir las movilizaciones”, sostuvo el legislador en declaraciones radiales, mientras crecen las críticas opositoras por el manejo de la crisis social.
Pacheco aseguró además que presentó un pedido de informes al Ministerio de Defensa boliviano y cuestionó el ingreso de aeronaves militares extranjeras sin autorización parlamentaria. “Se ha pisoteado la Constitución”, denunció el diputado, quien adelantó que impulsará acciones judiciales para investigar el caso y determinar si existió colaboración internacional en el operativo represivo.
La escalada de violencia volvió a dejar al descubierto la fragilidad política que atraviesa Bolivia desde la asunción de Rodrigo Paz en noviembre de 2025. Con protestas que se multiplican en distintas regiones y sectores movilizados que amenazan con profundizar las medidas de fuerza, el gobierno enfrenta uno de los momentos de mayor conflictividad desde el inicio de su gestión.