En el segmento mayorista, el tipo de cambio avanzó $3,50 y alcanzó los $1.393 para la venta, aunque todavía se mantiene lejos del techo de la banda cambiaria fijado en $1.744,12. A pesar del repunte diario, la cotización se encaminó a cerrar la semana con saldo negativo, en medio de una fuerte liquidación del sector agroexportador y de la persistente incertidumbre económica.
Los contratos de dólar futuro también reflejaron las expectativas de devaluación del mercado. Los operadores proyectaron un dólar mayorista en torno a los $1.399 para fines de mayo y cerca de $1.616 para diciembre, mientras que las cotizaciones financieras continuaron mostrando presión: el dólar MEP operó en $1.427,70 y el contado con liquidación escaló hasta $1.484,72.
En paralelo, el Fondo Monetario Internacional confirmó la aprobación de la revisión técnica del acuerdo con la Argentina y habilitó el giro de nuevos fondos hacia las reservas del Banco Central. Sin embargo, el propio organismo reconoció el incumplimiento de la meta de acumulación de reservas netas prevista para diciembre y reclamó continuar con la flexibilización cambiaria.
En los mercados financieros, el riesgo país perforó nuevamente la zona de los 520 puntos básicos y se acercó a los 500, mientras los bonos argentinos mostraron leves subas en Wall Street. Las acciones energéticas lideraron las ganancias en la bolsa porteña, con avances para YPF y Transener, en una rueda donde el Gobierno buscó mostrar calma pese a las señales de fragilidad que todavía persisten sobre la economía argentina.