Las arcas del Banco Central perdieron US$ 2.550 millones por el inicio de un abultado cronograma de vencimientos, pero la plaza financiera celebró la señal de cumplimiento y premió a los bonos soberanos con subas que acercan el riesgo país a niveles de 2018.
El auditor Max Alier elevó a Washington un informe demoledor sobre la economía de Milei; advierte desvíos en metas fiscales y riesgo de estallido cambiario mientras daza suplica dólares en EEUU.
La divisa escaló $24 en la apertura y se vendió a $1.284 en los bancos; analistas atribuyen el salto al pago de aguinaldos, al turismo adelantado, a la cobertura de exportadores y a las compras discretas del tesoro.
En algunas jurisdicciones los costos aumentarán, en otras disminuirán y en las restantes se mantendrán como hasta ahora, según el porcentaje de Ingresos Brutos que cobre la provincia en cuestión.
La problemática alcanzó al 33,7% de los menores de 17 años. Además, los hogares situados en la zona sur fueron los más afectados por la pobreza, con un 27,2%.
Un informe de JP Morgan recomendó dar un paso atrás en las inversiones en activos argentinos por el déficit externo y el atraso cambiario, y ahora trascendió que Pimco redujo posiciones por USD 1.600 millones, lo que podría profundizar la desconfianza de los mercados.
El titular de la cartera de Economía detalló que la operación, financiada con superávit primario, reforzó las reservas del banco central y explica la reciente suba del dólar.
El índice de Morgan Stanley dejó al país en el grupo standalone y el riesgo se mantiene en torno a los 700 puntos, lo que obligó a suspender una nueva emisión de Bonte. Con ese diagnóstico, el plan del Gobierno de Javier Milei para ingresar a los mercados voluntarios de deuda sufre un revés de magnitud.
El S&P merval avanza más de 3,8% y los bonos en dólares ganan hasta 1,8% mientras inversores aguardan la posible reclasificación. Que pasa con el Morgan Stanley Capital Internationa y el Riesgo País.
La escalada del conflicto en Medio Oriente y la expectativa por la decisión de MSCI impulsan un fuerte “fly to quality” que presiona a la renta variable argentina y eleva el riesgo país por encima de los 700 puntos.