06.10.2014 - 19:10 /

Victoria en Primera

Análisis - Por Santiago La Froscia | Dilma Rousseff logró imponerse en las elecciones con el 41,5% de los votos, mientas que Neves quedó en segundo lugar con el 33,6%. Ambos candidatos competirán en segunda ronda el 26 de octubre. Además se eligieron autoridades legislativas nacionales y ejecutivas estaduales.


En las elecciones celebradas este fin de semana, Dilma se impuso con el 41, 5% de los votos, con casi 8 puntos porcentuales de ventaja sobre su perseguidor más cercano, Aécio Neves. En tercer lugar se ubico Marina Silva, con el 21% de los escrutinios.

Hay tres aspectos que saltan claramente a la luz. En primer lugar se vuelve a repetir por sexta vez consecutiva la contienda PT-PSDB, quienes en esta elección, han sumado casi el 75% de los votos. Ambos presentan proyectos nacionales y regionales claramente disimiles: el PT es un partido ligado a los sectores populares e históricamente postergados, además de contar con un gran número de estudiantes y jóvenes profesionales de clase media en sus filas. El PSDB, en cambio, es el partido de la élite, de las finanzas y de la clase media paulista, la más profundamente antipetistaEn segundo lugar, Silva ha logrado mantener un "piso" de votos. En las elecciones del 2010, obtuvo el 19% de adhesiones y en ésta ocasión el 21%. Hace un mes los grandes medios de comunicación la mostraban como la única candidata capaz de vencer a Dilma, hecho que estuvo acompañado de una enorme campaña de difusión y replique de su imagen, a punto tal que se barajaba la posibilidad de renuncia de Neves a la candidatura. Sin embargo, sus inconsistencias ideológicas, la endeblez de su programa de gobierno (revisado y modificado más de 200 veces...), la terrible incapacidad de mostrarse como una "tercera vía" creíble y distinta, más la falta de una estructura sólida que la acompañara, han hecho que "el huracán Marina" se desinflara. Sin embargo, lo repetimos: logró un caudal similar a 21 millones de votos.



En tercer lugar, se observa también una merma en la cantidad de votos hacia el PT. En 2002, Lula obtenía el 46,4% por ciento frente al 23,2 de José Serra. En la primera vuelta de 2006, Lula sacó un 48,6 frente a los 41,6 para el PSDB. Durante la primera vuelta de 2010, Dilma cosechó el 46,91 contra el 32, 5 de Serra. Y en ésta ocasión, 41%. Sin duda, la baja es una fuente de preocupación para el PT, sobre todo porque pone una vez más en el tapete un debate que hace minimamente cuatro años se desarrolla en el seno del partido: cómo hacer para transformar lulismo en sinónimo de petismo, es decir, cómo hacer para que los apoyos hacia Lula se vuelquen al partido y sus estructuras.

Además, ayer se eligieron los miembros del Congreso Nacional y los gobernadores de 27 estados. Aunque el PT haya logrado mantenerse como primer minoría en diputados, la falta de mayoría propia obliga al partido a, cuánto menos, mantener y reforzar la alianza con el PMDB, el partido con más adherentes del Brasil, centrista y aliado al PT en el plan nacional, aunque enfrentado en algunas regiones.
En cuánto a las gobernaciones, el PT obtuvo victorias importanes en Minas Gerais (primera vez en su historia) y Bahía, pero quedó claramente relegado en San Pablo, perdió en Río Grande do Sul y en otros estados ni siquiera se acercó al 10%.

Para la segunda vuelta a desarrollarse el 26 de octubre, hay varios planteos e interrogantes que se abren. Uno de ellos es que hará Marina Silva. Desde el PT descuentan que, tras unos días de enigma y silencio, dará su apoyo a Neves. El partido de Dilma, por lo tanto, enfocará sus esfuerzos en volver a encantar a aquellos petistas desilusionados que han volcado sus adhesiones a Silva. Para esto es clave "el poder de negociación con la realidad" según las palabras de Granovsky, es decir, la estrategia y la puesta en práctica de un plan de seducción para aquellos votantes que no han entrado al ballotage. Otra cuestión es la capacidad de negociación del PT con los terceros partidos. Lograr la alianza institucional con el PSB parece ser el objetivo inmediato, además de reforzar los vínculos con el PMDB. Otro punto a destacar es el papel que tomará Lula en éstas semanas y si se apelará, cosa que no se hizo en primera vuelta, a movilizar en actos callejeros y masivos a la numerosa militancia del PT.

* @slafroscia es coeditor del blog Mundo Saigón.