Todo comenzó con una propuesta de Sanz, quien afirmó que, en caso de llegar a ser gobierno, revisaría y hasta derogaría varias de las leyes sancionadas en la última década como la de Abastecimiento, la adecuación de oficio del Grupo Clarín, la ley de Hidrocarburos, entre otros.
Sin embargo, luego de Sanz, el resto de la oposición no criticó lo dicho y, por el contrario, se mostraron a favor de la idea. Con el Frente Renovador y la Unión Cívica Radical a la cabeza, la propuesta de derogar las leyes de la última década comenzó a sonar más fuerte en el arco opositor y el oficialismo rechazó la medida.
El director ejecutivo de la Anses, Diego Bossio, dijo: "Me pregunto legítimamente qué van a hacer con la ley de recuperación de los fondos de las AFJP y con el sistema jubilatorio. Vienen a derogar el sistema público de jubilaciones, la AUH, el programa Conectar Igualdad y el Procrear”.
En esa línea, agregó: “Hacer campaña rompiendo y subvirtiendo el orden legal y legítimo existente es una verdadera involución democrática. Dan miedo: no han sabido proponer, pero sí tiene claro qué viene a romper".
Mientras tanto, el diputado nacional por el Frente Para la Victoria (FPV), Carlos Kunkel, dijo que “cualquier derogación sería un grave atentado a la Constitución y a la seguridad”, aunque no obstante, advirtió que “no lo van a hacer porque directamente no van a ganar”.
En el mismo sentido se expresó el diputado por Nuevo Encuentro, Carlos Heller, quien afirmó: “Si van a revisar la ley de Abastecimiento ¿por qué no creer que van a querer revisar la ley de Matrimonio Igualitario o la Asignación Universal?”