15.12.2014 - 11:12 /

Cristina alcanza un 50 por ciento de imágen positiva


En una encuesta publicada en el diario Página/12 y realizada por la consultora Ibarómetro, revela que casi el 50 por ciento de la sociedad hace un balance positivo de todo el ciclo kirchnerista.

Pese a las criticas de la oposición, el gobierno nacional termina el año con buenas evaluaciones y altos atributos de gestión. La Presidenta sigue con más del 50 por ciento de imagen positiva. Pero el rasgo saliente de la encuesta es que la mitad de la población manifiesta su acuerdo con algunos rasgos que considera distintivos de la gestión kirchnerista: que el gobierno nacional protege los intereses nacionales; que promueve la intervención del Estado en la economía; que es capaz de soportar presiones y que viene reduciendo la desigualdad social. La medida más valorada es la Asignación Universal por Hijo, aunque seis de cada diez personas se manifiestan también de acuerdo con la estatización de YPF, la Ley de Matrimonio Igualitario, y también tienen alta valoración la estatización de las AFJP y de Aerolíneas Argentinas.
“En términos de rumbo, el kirchnerismo evidentemente ha logrado constituirse en algo más que una suma de políticas públicas" – Ignacio Ramírez, responsable de la encuesta–.
"Un proyecto": Alrededor de la mitad de los argentinos asocia al kirchnerismo con determinados valores y orientaciones; es decir, le reconocen una hoja de ruta: inclusión, Estado presente, gestualidad valiente y soberanía. Aquí se presenta un desafío interesante para el kirchnerismo, ya que los atributos nunca están en el aire sino que se condensan en liderazgos particulares. En este sentido, el kirchnerismo enfrentará el de- safío de transferir esos atributos (que lo singularizan) a quien termine siendo el candidato del espacio.”

Además, el responsable de Ibarómetro aseguró que “un dato interesante radica en que el balance retrospectivo del ciclo kirchnerista suscita una valoración superior a la nota que consigue la gestión cotidiana, lo cual ilumina un desafío para la oposición y un activo para el oficialismo. Recordemos que las dos alternancias partidarias producidas desde el ‘83 –las de Raúl Alfonsín y Fernando de la Rúa, pero también la de Carlos Menem– estuvieron apalancadas por una mayoritaria valoración negativa del ciclo político que se cerraba. En este caso, la pulsión por el cambio no domina la escena sino que compite con un extendido deseo de conservar una amplia serie de lineamientos generales. Cuando el balance de lo que se pone en cuestión es positivo, no es tan sencillo cambiarlo”.

La imagen de Cristina: La Presidenta sigue con poco más del 50 por ciento de imagen positiva, un número impensado para la mayoría de los consultores cuando hacían sus pronósticos hace unos meses. Luego de los alzamientos policiales, corridas cambiarias, devaluación y la perspectiva de que iba a ser muy difícil negociar las paritarias. Hoy, la mandataria llega al año electoral con fortaleza en la imagen.

Comparando: Si se pregunta a los encuestados sobre todo el ciclo del kirchnerismo, el 49 por ciento hace un balance positivo, lo que constituye también una proporción alta. Esvaluaciones de ese estilo no las tuvieron al momento de irse De la Rúa, ni Alfonsín ni Menem. Todos ellos se fueron de la Casa Rosada con números de imagen muy deteriorados y, sobre todo, con evaluaciones negativas sobre la totalidad de su gestión.

Lo más valorado:  La Asignación Universal por Hijo encabeza el ránking con el 62 por ciento, la estatización de YPF con el 60 por ciento, la Ley de Matrimonio Igualitario, la estatización de las AFJP y la de Aerolíneas Argentinas. El Fútbol para Todos también está bien visto, si se tiene en cuenta que hay una parte de la población que no es futbolera –en especial mujeres–, lo que lleva a deducir que tiene una alta valoración entre los que tienen pasión por el fútbol. Y lo propio pasa con la ley de medios, pese a la durísima campaña en contra que se desató desde los grandes medios.

Lo que viene: Más allá de medidas puntuales, el oficialismo está a punto de entrar al año electoral con un perfil que le deja una buena base. Más de la mitad de la población está de acuerdo en que defiende los intereses nacionales, algo que para la gente se hizo más notorio en la pelea con los fondos buitre. Está claro también que el kirchnerismo promueve la intervención activa del Estado en la economía, pero hay otros dos rasgos contundentes que sostienen su performance electoral: es un gobierno fuerte, capaz de soportar presiones, opina el 49,8 por ciento; y es un gobierno que viene reduciendo las desigualdades (49 por ciento).