El fiscal federal de Córdoba Enrique Senestrari afirmó hoy que las medidas precautelares que impiden asumir a los fiscales subrogantes designados por
la Procuración General de la Nación "ponen tildes mafiosos y políticos a la decisión de un poder autárquico que implementa una ley del Congreso". "Les duele y les molesta darse cuenta que pierden un enorme poder sucio e ilegítimo, extorsionando el manejo de los tiempos judiciales", dijo
Senestrari, uno de los 16 fiscales cuyo nombramiento fue bloqueado por una precautelar del juez Enrique Lavié Pico, frente a la resistencia de un
sector del Poder Judicial ante la aplicación del nuevo Código Procesal sancionado por el Congreso de la Nación.
En declaraciones a radio Provincia, el funcionario judicial remarcó que la procuradora Alejandra Gils Carbó "está en uso de sus facultades" al
designar fiscales subrogantes hasta que se abran los concursos y destacó que su actuación "es muy positiva ante las quejas de cambios en la justicia
por las grandes demoras".
"Se pone desde el comienzo en la vanguardia del cambio al decir 'ya vamos a instrumentar las fiscalías porque en poco menos de un año tienen que estar
funcionando'", sostuvo Senestrari al apoyar la decisión.
El fiscal adjudicó el rechazo al nuevo código a que "quita a los jueces y a los fiscales que actúan en connivencia un gran poder de extorsión".
"El nuevo código tiene beneficios enormes porque va a impedir que los jueces decidan qué casos van a juicio y cuáles no porque lo va a decidir
una oficina independiente que les va a decir a qué audiencia van a ir y no lo van a conocer previamente".
De esta manera, según Senestrari, "no van a ir lobbistas o abogados influyentes a los despachos de los jueces con la intención de lograr
tendencias o resultados en los fallos mucho antes que se hagan las audiencias".