El paro nacional convocado para el próximo 9 de junio comenzó a tomar cada vez más fuerza. La Unión de Empleados del Transporte (UTA), recrudeció la jornada con fuertes declaraciones de su titular Roberto Fernández hacia el Gobierno y apoyó la jornada convocada por el líder sindical Hugo Moyano.
"El Gobierno debe entender que con la salud y el estomago no se jode", enfatizó Fernández. A su lado, Mario Calegari adelantó que no está previsto "ningún tipo de reunión, más allá de las reuniones que tenemos habitualmente", en relación a la posibilidad de levantar la medida.
El paro afectará a todos los servicios de transporte público y además contará con cortes en los distintos puntos estratégicos de la ciudad de Buenos Aires y el territorio bonaerense, como así también en algunos puntos neurálgicos del interior del país. El reclamo se centrará en el pedido de paritarias libres, ya que
sostienen que el gobierno les está poniendo un limite por debajo del 30%,
como cerraron otros gremios.
Por su parte, las tradicionales agrupaciones de izquierda se sumaran a la medida de fuerza, pero apuntarán sus reclamos a la equiparación del salario mínimo en relación la canasta familiar, la anulación del impuesto a las Ganancias sobre los salarios de convenio, ocupación de toda fábrica que cierre, prohibición de despidos y suspensiones, pase a planta permanente de los trabajadores precarizados y el 82% movil para todos los jubilados.