01.06.2015 / ¿Por qué se complicaron las negociaciones?

"El Gobierno traicionó el espíritu de las paritarias"

Jorge Sola, el coordinador del Observatorio Económico y Social de la central obrera que conduce Hugo Moyano, explica por qué "las paritarias se han puesto complicadas" y qué discusiones se dan en torno a los salarios. El tope a las paritarias, el conflicto con el Gobierno y el impuesto a las ganancias según su óptica.




Concluido el primer semestre del año, el balance para los gremios arroja un saldo con altibajos. La mayoría de los sindicatos claves ya cerraron sus paritarias, pero lo hicieron muy avanzado el año. Algunos como aceiteros, hace días; otros como la UOCRA, la UOM, el SMATA y el Suterh, hace pocas semanas.

Más aún, la mayoría selló acuerdos por debajo del 30% que pedían como mínimo originalmente ante la imposición de un tope a las paritarias, y tuvieron que aceptar que sea en distintos tramos. Por eso, para Jorge Sola, coordinador del Observatorio Económico y Social de la central obrera que conduce Hugo Moyano, "el Gobierno traicionó el espíritu de las paritarias".

Según Sola, "si los trabajadores coinciden con quien les paga el salario que el aumento debe ser tal o cual cifra, no debería intervenir el Estado y de hecho no tiene la potestad para hacerlo". "El Estado solamente funciona en la paritaria como fácil negociador de la situación, no como censor, que es lo que está sucediendo en este caso. Por lo tanto, está claro que ha intervenido en la institución de la paritaria y lo ha hecho estableciendo una libre censura. Está traicionando el espíritu de las paritarias", advirtió en una entrevista con El Economista.

¿Cuáles son los ejes de la conflictividad que tuvieron las paritarias de este año?

El "tope". La discusión comenzó cuando el Gobierno alentó que los incrementos salariales estén en torno al 25-27% y que no superaran el 30%, al punto de no homologar los acuerdos sellados entre los trabajadores y sus empleadores en algunos casos. " "si los trabajadores coinciden con quien les paga el salario que el aumento debe ser tal o cual cifra, no debería intervenir el Estado y de hecho no tiene la potestad para hacerlo", advierte Sola.

Según el Gobierno, si los aumentos se desmadraban, impactarían en el nivel de precios, afectando el poder de compra de los salarios y perjudicando, por ende, a los propios trabajadores. "Creer que los salarios son los causantes de la inflación es poner a los trabajadores en una situación de debilidad absoluta. Porque la participación de los trabajadores en la distribución de la riqueza en Argentina es apenas superior al 30%, con lo cual el 70% restante se reparte entre los mismos actores que este Gobierno dice confrontar, que son los poseedores de la tierra y el capital. Son ellos los que producen la inflación", responde Solá.

La inflación. "El Gobierno está tomando con la inflación que está en curso y la que viene, pero nosotros no estamos peleando por el aumento que viene sino por la inflación pasada. La pérdida de poder de compra en torno al 4-5% y del 9-12% para los trabajadores que están impactados por el impuesto a las Ganancias es la que sufrieron los trabajadores el año pasado y la que estamos tratando de recuperar ahora", señala el encargado del centro de la CGT que se ocupa de medir la evolución de los ingresos de los asalariados y otros indicadores.

Impuestos a las ganancias. Pese a la modificación del tributo que impulsó el Gobierno Nacional, desde los gremios apuntan que el ajuste no es suficiente. "No ha tenido un mayor efecto sobre la mayoría de los trabajadores que están alcanzados por el impuesto a las ganancias y para los que tengan aumentos salariales van a quedar totalmente desvirtuado. El poco efecto positivo que pudiera tener es nada más que un parche que no hace a la solución de fondo, que se está demorando porque implicaría reducir los ingresos fiscales y lo están tratando de postergar para el próximo gobierno", evalúa Sola.