Si bien la alianza entre la UCR, el PRO y el Frente Renovador ganó la gobernación de Mendoza, desplazándo al Frente para la Victoria que venía gestionando la provincia durante ocho años, la oposición no logró nuclearse en otras siete provincias, donde irán separados.
El triunfo del Frente Cambia Mendoza es un impulso para los partidos opositores que han decidido unirse de cara a las próximas elecciones. La unión entre el radicalismo y el macrismo se negó a incluir a nivel nacional al partido de Sergio Massa, pero no se negaron a negociar a nivel provincial o distrital.
Sin embargo, el pacto entre la UCR y el PRO tampoco fue total, debido a que solo alcanzan el acuerdo para presentar una lista conjunta de diputados y senadores nacionales solo en 17 de los 24 distritos electorales. Los lugares en los que irán por separado son Capital Federal, Santa Fe, San Luis, San Juan, Tierra del Fuego, La Pampa y Misiones,
Las razones por las cuales los arreglos no pudieron llevarse a cabo varían en cada provincia y dependen de los acuerdos previos que cada fuerza mantenía. El ejemplo más claro se presenta en CABA, donde los radicales apoyan al partido ECO, que impulsa a Martín Lousteau como jefe de Gobierno, uno de los principales candidatos a disputarle la gestión al PRO.
Una de las principales críticas que se le hace a ambos espacios políticos es que son lo mismo, porque si bien son rivales en la Ciudad, van juntos a nivel nacional. Para evitar que desde el Frente para la Victoria se insista en ese aspecto, prefirieron no ir en una lista conjunta.