La venta de vinos cayó un 7,3% en lo que va del año, pero el mercado registra tendencias desiguales: mientras la comercialización de las botellas más accesibles está en baja, la de los vinos de alta gama va en alza.
Los datos se desprenden del último informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), que refleja un mal año para la industria en general pero con signos positivos para el sector Premium, consumido por una franja que no perdió poder adquisitivo durante la gestión Cambiemos.
Según datos de la consultora Nielsen, la venta en supermercados de vinos de bajo precio (promedio de $ 35) caen un 5%, mientras que los llamados Premium ($ 71), que en realidad hoy ya son más de "precio medio", crecen 13% y los Superpremium ($ 117), un 21%.