
En el marco del tradicional brindis de fin de año que se realiza en la sala de periodistas de la Casa Rosada y en lo que fue su reaparición luego de la intervención quirúrgica que se le realizó esta mañana en las cuerdas vocales,
el presidente Mauricio Macri evaluó su primer año de gestión como "positivo para la Argentina", aunque aclaró que "aún falta mucho por hacer".
La cita fue el brindis por las fiestas de Navidad y Año Nuevo que ofreció esta tarde en el comedor presidencial a los periodistas acreditados en la Casa de Gobierno, en el que, poco después de la operación en la que se le extirpó un pólipo de las cuerdas vocales, Macri fue al comedor presidencial y, en voz muy baja, evaluó que el 2016 "fue un año positivo para la Argentina".
"Hemos recuperado la convivencia; la Casa Rosada se ha transformado en un espacio de tranquilidad y de respeto", destacó el Presidente, aunque agregó que
"aunque todavía hay mucho por hacer, no es fácil" y que desde Cambiemos
"nunca" dijeron que
"esto iba a ser un cambio fácil".
"Los argentinos no nos rendimos, siempre vamos para adelante", consideró el mandatario, y se mostró convencido de que "en este camino de esfuerzo compartido, que no hay otro, muchas cosas que van a estar mejor y muchas cosas buenas van a pasar".