La líder la organización social Tupac Amaru, Milagro Sala, que ayer fue
condenada a tres años de presión en suspenso por “instigar” la agresión a huevazos contra Gerardo Morales en 2009, dio una entrevista desde la cárcel donde permanece presa desde enero.
"No van a lograr que me venga abajo. Estoy lo suficientemente fuerte para seguir para adelante", dijo, y reiteró que es víctima de una persecución política por parte de la gestión Cambiemos.
La entrevista fue realizada el lunes, pero Sala pidió que se difundiera después de la sentencia por los ataques a Morales. "Todo es tan duro conmigo porque lo que están haciendo es que uno se deprima. No les pienso dar el gusto. Hay toda una patria que quiere recuperar los 12 años que nos han robado", afirmó.
Esta tarde se conocerá la sentencia por el segundo juicio en su contra. Se trata del debate oral por el acampe realizado en el verano, motivo por el que fue detenida en enero, hace casi un año. Si bien luego fue liberada en el marco de esa causa, quedó tras las rejas por denuncias realizadas luego, una de las irregularidades del debido proceso que fueron cuestionadas por diversos organismos nacionales e internacionales.
Sobre su situación judicial, la dirigente jujeña acusó al gobernador de "llamar por teléfono y apretar a los jueces y fiscales". Lamentablemente, algunos tienen miedo de que les hagan un jury de enjuiciamiento", señaló.
"Acá si no estás con ellos, te meten preso", advirtió, y expresó que estaba al tanto de la presión internacional para que sea liberada.
Durante la entrevista radial, Sala contó que ya no recibe las visitas de un psicólogo en la cárcel. "No tengo maltrato físico. Preferiría que me metan una piña antes de que me saquen el psicólogo. Con el psicólogo uno tiene una contención. Hoy no tengo con quien hablar, con quien llorar. Nos tratan como los peores delincuentes", denunció.
"Seguramente, me van a hacer un sumario por esta conversación. Va a pasar lo que siempre pasa, me van a amenazar", anticipó.