El Gobierno nacional transferirá en los próximos días $25.000 millones a la provincia de Buenos Aires, mediante un decreto que está a punto de firmarse. De ese millonario monto que recibirá la gobernadora María Eugenia Vidal, $ 15.000 millones cubrirán parte del déficit provincial de 2016 y $ 10.000 millones serán para condonar deudas con la Nación. En tanto, gobernadores del resto de las provincias advierten que no admitirán un trato desigual.
"El decreto es inminente, no se sabe el día, pero será esta semana o la otra", dijeron fuentes del Gobierno al diario La Nación.
La versión oficial indica que cuentan con el visto bueno de los gobernadores, ya que los recursos saldrán del Tesoro nacional, como parte del presupuesto, y no de la masa coparticipable con las provincias.
Sin embargo, la noticia ya encendió la alarma entre los mandatarios provinciales. "Por más que sean fondos de la Nación, se trata de un privilegio", dijo un gobernador del PJ al diario Clarín y anticipó que habrá una posición crítica. "El Gobierno demostró que sólo gobierna para Capital y Buenos Aires, y que deja de lado el interior del país", se quejaron por su parte desde la Patagonia. "Esto va a ser un descalabro", advirtió el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, en diálogo con Radio 10. Y expresó: "No hay una mirada federal, estamos atrasados".
La transferencia de Macri a Vidal busca compensar la mitad de lo que pierde cada año el distrito bonaerense por el congelamiento de su cuota en el histórico Fondo del Conurbano Bonaerense, una pérdida valuada en $50.000 millones por la que la gobernadora viene reclamando y hasta llevó su planteo a la Justicia.
Lo cierto es que no se trata de la primera transferencia millonaria de Nación a Vidal. En 2016, Macri auxilió a la provincia con $1500 millones de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), entre otros fondos. Asistió a la provincia, en total, con $ 10.000 millones.
La nueva asistencia de $25.000 millones completaría un auxilio anual de 35.000 millones para cubrir gastos corrientes (sueldos e insumos) e inversiones de capital.
Claro que la nueva transferencia millonaria conlleva un componente fuertemente político: se da en un año electoral, que tendrá como principal frente de batalla a la provincia de Buenos Aires.