
"Más vale prevenir que lamentar", asegura Ethan Hunt durante la planificación de una misión difícil de lograr. Se trata de un intrépido personaje que dice eso en "Misión Imposible: Protocolo Fantasma", pero que hoy podría aplicarse al análisis de la situación del titular del Banco Central,
Federico Sturzenegger, que
con el 2,6% de abril de inflación del INDEC en abril y el 9,1% acumulado en sólo cuatro meses del año, parece estar ante una químera con su proyectado con techo de 17% para los 12 meses de 2017.
En septiembre de 2016 la entidad que encabeza Sturzenegger fijó un objetivo de inflación muy ambicioso para este año, en un rango de 12 a 17% para los 12 meses de este año.
En sólo los primeros cuatro meses de 2017 la escalada de precios acumuló un 9,1%,
más que el resultado de todo el segundo semestre del año pasado, que fue de 8,8%, y más de la mitad del "techo" planteado por el Central, de 17%.
A pesar de la insistencia del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, de bancar a Sturzenegger y su techo de 17%, y de negar el ajuste que distintos sectores auguran para después de las elecciones,
cumplir una meta de 17% de inflación para todo el año demandará un fuerte achique monetario de impacto recesivo, justo cuando, supuestamente y según el Gobierno, la economía empiezaría a dar signos de reactivación, en medio de la campaña para las legislativas y cuando el propio exconductor de TN ve "bosques de brotes verdes".