El Directorio del Fondo Monetario Internacional aprobó el préstamo por US$ 50.000 millones para la Argentina, con un desembolso inmediato de US$ 15.000 millones.
La semana pasada se conoció
la Carta de Intención y el Memorándum de Políticas Económicas que el Gobierno le envió al FMI con promesas de ajuste para acceder al histórico préstamo.
Los funcionarios se comprometieron a continuar con la
reducción de los subsidios a la energía y el transporte, y por consiguiente, el anuncio formal de la continuidad de los tarifazos; no renovar cargos en puestos no prioritarios en el Esetado, así como congelar las contrataciones. También se esperan despidos en las dependencias del Ejecutivo para que "el gasto en personal caiga de 3,2% del PBI en 2017 a 2,7% hacia el final del programa", sostiene la carta.
Además, se comprometieron a reducir el gasto en compra de bienes y servicios; posponer obra pública no esencial y reducir transferencias asociadas con el déficit operativo de empresas públicas.
En materia de jubilaciones, se conprometieron a mejorar el sistema de pensiones y se habilitó la posibilidad de desprenderse de fondos de la ANSES ya que
van a "amortizar activos de los fondos de pensión que se encuentran actualmente en posesión del gobierno como un medio para ayudar a financiar el pago de pensiones, incluyendo aquellas en la Ley de Reparación Histórica”.
También se prometió la reducción y eliminación de impuestos distorsivos y la mejora de la estructura fiscal federal. "Las transferencias discrecionales a las provincias asociadas a gastos que han sido asignados como responsabilidad de cada provincia por la Constitución se irán reduciendo ya que las provincias tomarán estás responsabilidades", destaca el texto.