02.01.2026 / MAYOR INFLUENCIA

Reforma de la SIDE: los puntos clave del decreto que le otorga más poder a Santiago Caputo y Karina Milei

La reformulación de la Ley de Inteligencia redistribuye influencias entre el conductor del organismo y la secretaria de la Presidencia, al desplazar áreas sensibles hacia la órbita de la Jefatura de Gabinete. Los puntos esenciales de la reforma que prevé el Gobierno.





El Gobierno nacional oficializó este viernes una profunda reforma del Sistema de Inteligencia a través de un decreto de necesidad y urgencia que modifica la Ley 25.520, consolida a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) como autoridad central, amplía sus facultades operativas y reparte el poder interno entre el asesor Santiago Caputo y Karina Milei. 

En primer lugar, el texto establece que la SIDE pasa a ser el órgano principal del Sistema de Inteligencia Nacional y declara como encubiertas todas las actividades de inteligencia, bajo el argumento de reducir el “Riesgo Estratégico Nacional”, una formulación que despertó cuestionamientos por el alcance que le otorga al secreto estatal y por la reducción de márgenes de control externo.

Entre los puntos más sensibles del decreto se encuentra la habilitación para que el personal de inteligencia pueda proceder a la aprehensión de personas en casos de delitos en flagrancia, así como repeler agresiones contra instalaciones, bienes y operaciones propias, una facultad que roza la tarea de seguridad, aun cuando el decreto sostiene que la inteligencia no cumple funciones policiales ni judiciales. "Lo podrán hacer en toda instalación, durante el desplazamiento, o en los lugares donde se desarrollen las actividades de inteligencia, ya sea en forma permanente, transitoria o circunstancial", remarca el documento.

La reforma también redefine la estructura interna del organismo: la Agencia de Seguridad Nacional se transforma en Agencia Nacional de Contrainteligencia, con foco exclusivo en la prevención del espionaje y la injerencia extranjera, mientras que la División de Asuntos Internos es reemplazada por una Inspectoría General de Inteligencia con mayores atribuciones de control, auditoría y supervisión presupuestaria.

El decreto, firmado por el presidente y todo su gabinete, impulsa además cambios en inteligencia militar al disolver la Dirección Nacional de Inteligencia Militar y concentrar esa función en el Estado Mayor Conjunto, y habilita a la SIDE a coordinar con fuerzas armadas, de seguridad y organismos públicos.

REPARTO DE PODERES 

Uno de los movimientos políticos más claros del decreto aparece en el plano digital, con la separación entre ciberinteligencia y ciberseguridad, puesto que, mientras la producción de inteligencia en el ciberespacio queda bajo la órbita de la SIDE, a cargo de Santiago Caputo, la protección de redes e infraestructuras críticas pasa a depender de la Jefatura de Gabinete, a través de un nuevo Centro Nacional de Ciberseguridad, en favor de la hermana del Presidente. 

Ese reordenamiento denota una redistribución de influencia dentro del Ejecutivo, con el asesor presidencial reteniendo el control del espionaje estratégico y la secretaria de la Presidencia ganando peso sobre un área clave como la ciberseguridad, sin disputar formalmente la conducción de la SIDE pero ampliando su capacidad de incidencia en la arquitectura del poder.