El dólar oficial y los financieros registraron una nueva baja este martes 6 de enero, en una rueda marcada por la intervención estatal y la persistente tensión cambiaria. A pesar del retroceso, el tipo de cambio continuó cerca del límite superior de la banda, un escenario que empujó al Gobierno a profundizar su presencia en el mercado para evitar saltos bruscos.
En el segmento minorista, el dólar descendió a $1.490 para la venta en el Banco Nación, mientras que en el mercado mayorista cerró en $1.467,50, unos $2,50 por debajo del día anterior. Con estos valores, la cotización quedó a apenas 4,5% del techo de la banda cambiaria, que desde enero comenzó a ajustarse por inflación. Según el promedio informado por el Banco Central de la República Argentina, el dólar minorista se ubicó en $1.492,44.
En paralelo, el Banco Central compró u$s21 millones en el Mercado Libre de Cambios, un dato que marcó el primer saldo positivo en nueve meses. Sin embargo, operadores detectaron ventas de divisas por parte del Tesoro y una activa participación en el mercado de futuros, lo que reflejó una estrategia oficial fragmentada para sostener la calma cambiaria.
Los contratos de dólar futuro operaron de manera dispar: hubo bajas en los plazos más cortos y subas entre abril y junio. De acuerdo a los precios pactados, el mercado proyectó un dólar en torno a $1.671 para mitad de año, lo que implicó una suba semestral cercana al 15%. “A estas tasas, los bancos tienen incentivos para vender spot y recomprar futuros, fondeándose al 23% contra tasas a un día que operan en torno al 50%”, explicó una fuente del mercado.
En cuanto a los dólares financieros, el MEP bajó 0,3% hasta $1.497,02 y el Contado con Liquidación retrocedió 0,6% para ubicarse en $1.535,51. En el circuito informal, en cambio, el dólar blue se vendió a $1.520, con una suba de $5, mostrando que la presión cambiaria siguió latente pese al esfuerzo oficial por anclar expectativas.