04.03.2026 / Economía libertaria y empresarios amigos

El modelo Milei golpea el corazón de Galperin: Mercado Libre cae en Wall Street y la curtiembre familiar, en crisis

Las acciones de MELI sufrieron una fuerte caída en la Bolsa de Nueva York como castigo ante la preocupación sobre el crecimiento del crédito y el aumento de la morosidad de la gente. Mientras, Sadesa, la curtiembre familiar que hizo despegar a Galperin, está en Preventivo de Crisis hace un año, con despidos y sin plata ni para la cuota social sectorial.




Pese a que recorre estudios de streaming para contar que se autopercibe altruista y ejemplo de dedicación por haber renunciado a su salario, Marcos Galperin no narra que su imperio empresarial sufre las consecuencias del modelo económico de Javier Milei, el presidente al que milita en redes sociales, ante cada foro empresarial que puede e incluso como fiscal partidario electoral. 

Es que, por un lado, las acciones de Mercado Libre sufrieron una fuerte caída en la Bolsa de Nueva York después de presentar sus últimos resultados financieros y que la reacción del mercado fuera tan inmediata como negativa: los inversores castigaron al gigante del comercio electrónico preocupados por el crecimiento del crédito y el aumento del riesgo de morosidad dentro de su negocio financiero. O sea, la gente toma deudas y no paga. 

Por otro lado, Sadesa, la curtiembre familiar que financió el nacimiento y despegue de Galperin como empresario, está en Proceso Preventivo de Crisis desde 2025, cuando empezó con despidos masivos, y al día de hoy no tiene plata ni para pagar la cuota social de la cámara industrial de Santa Fe. 


MERCADO LIBRE, DEVALUADO ANTE EL MUNDO POR CULPA DE LA MOTOSIERRA

Mercado Libre, la mayor empresa tecnológica de América Latina, sufrió una fuerte caída de sus acciones en la Bolsa de Nueva York. Fue tras presentar sus últimos resultados financieros. Los inversores castigaron al gigante del comercio electrónico y fintech preocupados por el crecimiento del crédito y el aumento del riesgo de morosidad dentro de su negocio financiero.

En la rueda posterior a la publicación del balance y pasada una semana, las acciones llegaron a caer cerca de un 15 % en Wall Street, reflejando el nerviosismo de los mercados frente a algunos indicadores que quedaron por debajo de lo esperado.

El problema fundamental es la economía argentina, lisa y llanamente. O sea, el modelo económico libertario que Galperin sostiene y apoya. Se trata de la morosidad de los clientes de Mercado Pago, que es el verdadero negocio core del emporio empresarial multiplicando por 15 a Mercado Libre: los datos indican que uno de cada cuatro usuarios que tomaron créditos no puede pagar sus cuotas, lo que equivale a una morosidad de arriba del 21% que en algunos relavamientos llega hasta el 24%.

A pesar de que la compañía reportó ingresos muy sólidos, el foco de los inversores estuvo en otros factores: menor rentabilidad, aumento de gastos y un crecimiento acelerado del pedido de crédito dentro de Mercado Pago, pero crédito que no se paga.

Uno de los datos que generó mayor atención fue la expansión de la cartera crediticia de la empresa. El volumen de préstamos otorgados por Mercado Libre creció cerca de un 90 % interanual y alcanzó aproximadamente los 12.500 millones de dólares, impulsado por el crecimiento de su ecosistema financiero en América Latina.

En el caso argentino, el problema aparece con mayor intensidad. En los últimos meses se registró un aumento significativo de la morosidad en créditos otorgados a través de billeteras virtuales y plataformas fintech, en parte debido a la caída del poder adquisitivo y al mayor endeudamiento de los usuarios.

Según explicó el periodista Alejandro Bercovich, el problema llega al punto de que Mercado Pago tuvo que hacer una provisión por deudores incobrables que llegó a USD 3.800.000.000. Ese es el punto que hizo un agujero en el balance de Mercado Libre. Por eso los inversores castigaron a la acción y vendieron sus posiciones en MELI durante toda la semana. 

El mercado también reaccionó a la caída de la rentabilidad, ya que el margen operativo se redujo respecto al año anterior debido a mayores inversiones en logística, publicidad y expansión del negocio fintech.

Actualmente, las acciones de la compañía cotizan más de 30 % por debajo de su máximo histórico alcanzado en 2025, lo que refleja el ajuste reciente del mercado ante estos riesgos y el nuevo contexto económico global.


LA MOTOSIERRA TAMBIÉN SE ESTÁ CARGANDO A LA EMPRESA FAMILIAR

Sadesa, la curtiembre familiar que financió el nacimiento y despegue de Galperin como empresario, está en Proceso Preventivo de Crisis desde 2025, cuando empezó con despidos masivos, y al día de hoy no tiene plata ni para pagar la cuota social de la cámara industrial de Santa Fe. 

El abuelo de Marcos Galperín fundó Sadesa hace 80 años en la localidad de Esperanza, Santa Fe. Sí,la misma cantidad de años que FATE.

El edificio de la curtiembre fue, de hecho, la primera oficina de la empresa de su nieto. Marcos Galperin no armó Mercado Libre en un garage, fue con el dinero de su familia en la empresa de su familia.

La empresa familiar que hoy dirige su hermano Miguel sobrevivió a todos los gobiernos y también a la pandemia del Covid-19. Pero ahora, como FATE, la firma de los Galperín -que provee a marcas como Adidas y Nike- está a punto de caer por la crisis económica del gobierno de Javier Milei.

A la preocupación de los trabajadores por el ajuste cada vez mayor del proceso preventivo de crisis en marcha, se sumó un colapso casi total en las finanzas.

Página I12 reveló este miércoles que Sadesa no tiene plata ni pagar la cuota social de la cámara sectorial que integra. En una carta enviada al presidente de la Federación de Industriales de Santa Fe (FISFE), el apoderado de la fábrica de cueros solicitó que “se proceda a la baja de la afiliación institucional que dicha empresa mantiene con esa Federación, con efecto a partir del día 1 de abril de 2026, requiriendo se desactive toda cuota o contribución que pudiera devengarse con posterioridad a dicha fecha”.

"La decisión adoptada responde a la situación económica que actualmente atraviesa la empresa, lo que impone una readecuación de compromisos institucionales y operativos”, confiesan. La cuota social de FISFE que la curtiembre de los Galperin no puede pagar es 360 mil pesos mensuales. Un monto ridículamente bajo para una empresa, incluso una de tamaño pequeño.

La situación que llevó a Sadesa a esta crisis, según la propia firma, es un compendio de situaciones, pero una es clave: las condiciones de su negocio en Argentina no sólo son malas por la crisis de demanda que atraviesan todas las otras empresas de otros rubros, sino también que desde hace más de un año, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger dio por terminada una protección estatal que había para el sector:

Esto es la nivelación de las retenciones del cuero crudo con las del cuero curtido, logrando así que se fomente la exportación sin agregado de valor. Se supone que era para bajar el precio de la carne vacuna, cosa que no pasó, pero sí sucedió que quitó incentivo al trabajo y la contratación, y uego al despido.

Puede parecer curioso, pero es lógico: Sadesa tiene un problema con el negocio en Argentina, pero puede relocalizarlo en otros países. Se pensó, de hecho, en fabricar en Paraguay, Vietnam o Tailandia. La empresa tiene sus plantas en el Conurbano Bonaerense, pero ya cuenta con plantas en Tailandia y otras zonas de Asia, es decir, está en condiciones de hacer lo mismo en lugares donde haya más apoyo a la actividad. 

En los años de pandemia de COVID, los Galperín utilizaron la ayuda del Estado cobrando los ATP y se beneficiaron de exenciones impositivas que le permitieron pasar sin problemas esos años.

La empresa entró en marzo del 2025 en un proceso Preventivo de Crisis para ajustarse. Se lo habilitó el Ministerio de Capital Humano, que conduce la ministra Sandra Pettovello, quien en las próximas semanas deberá decidir si la deja caer como a FATE o en este caso, con un apellido distinto detrás, la sostiene. Con eso, achicaron su plantilla de empleados de 2000 a sólo 400.

José Fernández, el secretario General del gremio de la industria del Cuero explicó a medios de la provincia de Santa Fe que “ya hace 9 meses que se viene con el programa preventivo de crisis, que se arrancó con el 100% no remunerativo que se quedaba la empresa de los aportes de los trabajadores y ahora se bajó un 70-30 en los últimos tres meses. Desde la empresa hubo un pedido para seguir con el programa preventivo de crisis por cuatro meses más, pero el Ministerio de Capital Humano le dijo que no, que podían ser únicamente tres meses, hasta marzo”.

En este contexto, el dirigente gremial expuso en las últimas horas que “el miércoles pasado teníamos una reunión prevista en el Ministerio en Buenos Aires donde llevamos la negativa de los trabajadores de seguir en esta situación”. Remarcó que “el único que llevó la negativa fue Esperanza, a través de la asamblea realizada con sus afiliados, pero tanto Federación como los otros sindicatos seguían acompañando la idea de la empresa”.