Un nuevo elemento judicial sacudió al gobierno luego de que un peritaje técnico revelara que el presidente Javier Milei intercambió mensajes con el empresario Mauricio Novelli minutos antes y después del estallido del caso Libra. La información surgió en el marco de la investigación que busca esclarecer posibles responsabilidades políticas y económicas en la operatoria.
Según informó La Nación, el hallazgo alimentó las sospechas de sectores opositores que vienen señalando inconsistencias en la versión oficial sobre el vínculo entre el mandatario y el empresario. En ese contexto, desde distintos espacios reclamaron explicaciones públicas y mayor transparencia respecto del rol del Presidente en los hechos investigados.
Cerca de Milei intentaron relativizar la importancia del intercambio de mensajes y sostuvieron que no implica irregularidades. Sin embargo, el dato volvió a tensar el clima político y mediático alrededor del caso, que se convirtió en uno de los principales focos de desgaste para la administración libertaria.
Cabe señalar que mientras la causa avanza, el peritaje refuerza la presión sobre el oficialismo y abre interrogantes sobre el alcance de las responsabilidades en la trama del escándalo. El episodio suma incertidumbre a un escenario ya atravesado por conflictos económicos y cuestionamientos institucionales.