28.03.2026 / Haití diez años después

Haití tendrá elecciones en agosto tras diez años: el desafío de votar con el 90% de la capital controlado por pandillas

Haití tiene previsto celebrar el 30 de agosto de 2026 la primera ronda de elecciones presidenciales y legislativas en casi diez años. El país no tiene un presidente electo desde el asesinato de Jovenel Moïse en julio de 2021. Las pandillas controlan aproximadamente el 90% de Puerto Príncipe y las regiones de Artibonite y Centro.



El próximo 30 de agosto, Haití vivirá la primera ronda de eleciones presidenciales y legislativas de los últimos diez años, las primeras desde octubre de 2016. El país no tiene presidente electo desde el asesinato de Jovenel Moïse en julio de 2021. Desde entonces, el poder de las las pandillas creció y controlan actualmente aproximadamente el 90% de Puerto Príncipe y las regiones de Artibonite y Centro.

El Consejo Electoral Provisional, organismo responsable de organizar los comicios, estableció que el restablecimiento de la seguridad es condición previa para celebrar la primera ronda.

Haití acumula desde 2021 una cadena de fracasos institucionales. El Consejo Presidencial de Transición, creado en abril de 2024 para ejercer el poder ejecutivo hasta la celebración de elecciones, disolvió su mandato el 7 de febrero de 2026 sin haber organizado ningún comicio. Todos los poderes ejecutivos quedaron concentrados en el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, quien se convirtió en el único político con autoridad ejecutiva en el país.

El parlamento haitiano lleva inactivo desde 2019. El país no ha tenido funcionarios electos a nivel nacional desde enero de 2023. En 2025 se registraron al menos 5.915 personas asesinadas y 2.708 heridas por la violencia de las pandillas, según el reporte anual de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití. Más de 1,4 millones de personas están desplazadas internamente.

EL ESTADO DE LA SEGURIDAD

La coalición de pandillas Viv Ansanm, liderada por el ex policía Jimmy Chérizier alias Barbecue, controla la mayor parte de Puerto Príncipe. Es difícil imaginar elecciones significativas bajo las condiciones actuales. En 2025, los intentos de recuperar el control territorial por parte de la policía y la misión multinacional de seguridad liderada por Kenia arrojaron resultados limitados: se reabrieron algunas rutas y se restableció presencia estatal en partes de Puerto Príncipe, pero la violencia continuó siendo estructural.

LA FUERZA DE SUPRESIÓN DE PANDILLAS Y SUS LIMITACIONES

El Consejo de Seguridad de la ONU autorizó en septiembre de 2025 la transformación de la misión multinacional en una Fuerza de Supresión de Pandillas con hasta 5.550 efectivos y autoridad para actuar de forma independiente. El experto independiente de derechos humanos de la ONU para Haití, William O'Neill, describió las tres grandes preguntas sin respuesta: de dónde viene el dinero, de dónde vienen los efectivos, y cuánto tardará el despliegue. Estados Unidos declaró haber gastado ya mil millones de dólares en apoyo a la seguridad en Haití y se niega a seguir siendo el principal financiador. La presión recae sobre los países latinoamericanos, según el secretario general adjunto de la OEA, Albert Ramdin, quien confirmó que se les está pidiendo contribuciones financieras, técnicas y de personal.

EL ESCENARIO ELECTORAL Y SUS RIESGOS

El decreto electoral publicado en diciembre de 2025 establece las reglas para las elecciones presidenciales, legislativas y locales, con primera ronda el 30 de agosto y eventual segunda ronda en diciembre. El nuevo presidente debería asumir el 7 de febrero de 2027, exactamente 35 años después de la primera elección libre y democrática de la historia haitiana. Pero los analistas advierten que el dilema es estructural: celebrar elecciones bajo control pandillero puede derivar en intimidación, baja participación y resultados impugnados. Postergarlas erosiona aún más la credibilidad institucional. Y aunque un presidente sea electo en 2026, la gobernabilidad efectiva seguirá siendo imposible mientras las pandillas no sean debilitadas. El 66% de la población haitiana vive con menos de 3,65 dólares diarios. El 40% de las instalaciones de salud estaba cerrado en 2025. La pregunta no es solo si Haití puede votar en agosto. Es si puede gobernarse después.


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