Profesionales y técnicos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) se movilizaron en Villa Martelli con una caravana para visibilizar la situación del sector y reclamar mejoras salariales y estabilidad laboral. "Mientras hablan de plan nuclear, en CNEA hay salarios destruidos, vaciamiento y precarización”, alertaron durante la jornada de lucha.
La protesta se desarrolló luego de que las autoridades del organismo dispusieran la renovación por tres meses de más de 340 contratos que estaban en riesgo de no continuar, una medida que evitó despidos inmediatos pero que, según denuncian los empleados, mantiene un esquema de incertidumbre permanente con renovaciones trimestrales.
De acuerdo con datos difundidos por trabajadores y especialistas del sector,
la inversión en la CNEA acumuló una caída cercana al 50% en los últimos tres años, tras retrocesos del 26,8% en 2024, del 21,4% en 2025 y una nueva reducción prevista del 12,6% para 2026, lo que, sostienen, compromete el funcionamiento de áreas estratégicas vinculadas al desarrollo nuclear y energético.
La caravana implicó una movilización peatonal y otra con vehículos sobre el puente cercano al predio de Villa Martelli. Contó además con el respaldo de docentes, estudiantes y trabajadores de otros organismos científicos y tecnológicos, entre ellos el CONICET, el INTI y universidades públicas, que se resolvieron sumarse al reclamo en defensa del sistema científico estatal.
Entre las principales demandas, los trabajadores
exigen una recomposición salarial frente a una pérdida de poder adquisitivo que estiman superior al 30%, el pase a planta permanente de los contratados y el fin de las renovaciones periódicas que, según describen, los mantiene “pendientes de un hilo cada tres meses”.