La investigación judicial reconstruyó que las refacciones comenzaron en octubre de 2024 y finalizaron en julio de 2025, cuando Adorni todavía ocupaba el cargo de vocero presidencial. Infobae publicó las fotos y según declaró el contratista Matías Tabar ante el fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo, la vivienda fue prácticamente hecha a nueva: se demolió y reconstruyó la galería, se cambiaron pisos, puertas y revestimientos, se remodeló la cocina y se realizaron trabajos de pintura, iluminación y reparación estructural.
Entre los gastos más llamativos aparecen una parrilla valuada en 13.800 dólares, un horno instalado en la galería por otros 2.000 y
una cascada ornamental para la pileta que costó 3.500 dólares. Además, la pileta fue climatizada, revestida en piedra y mármol travertino y modificada para reducir su profundidad. La documentación presentada en Comodoro Py también incluye pedidos de carpintería que superaron los 44 mil dólares.
Tabar sostuvo bajo juramento que, con el correr de la obra, Adorni y su esposa Bettina Angeletti incorporaron “refacciones extra” que se mezclaron con el presupuesto original. El contratista explicó además que el funcionario le entregaba dinero en efectivo para gestionar proveedores y materiales. Según su declaración, los pagos se realizaron “siempre en negro y en efectivo”, con desembolsos de 55 mil dólares a fines de 2024 y cuotas posteriores de 30 mil, 100 mil, 30 mil y 50 mil dólares durante 2025.
De acuerdo con la reconstrucción de la causa, el jefe de Gabinete habría gastado al menos 365 mil dólares en propiedades durante los últimos dos años. Las imágenes conocidas en las últimas horas muestran el resultado final de la obra y profundizan las sospechas judiciales sobre el origen de los fondos utilizados para financiar las remodelaciones de lujo en medio del ajuste económico impulsado por el Gobierno nacional.