19.05.2026 / HOGARES EN CRISIS

Deudas impagables: la morosidad familiar trepó al 11,2%, la más alta desde 2004

El endeudamiento de los hogares volvió a dispararse en medio de la pérdida del poder adquisitivo, las altas tasas y el deterioro del consumo, mientras cada vez más familias utilizan créditos y tarjetas para cubrir gastos básicos.





La morosidad de las familias argentinas alcanzó el 11,2% y acumuló 16 meses consecutivos de aumento, un techo histórico que no se registraba desde 2004 y que expone el impacto de la inflación persistente, la caída del poder de compra y el creciente uso del crédito para afrontar gastos cotidianos en un contexto donde los ingresos dejaron de alcanzar incluso para cubrir consumos esenciales.

Así lo advirtió la consultora 1816, a través de un informe reciente en el cual detectó una suba sostenida en los atrasos de pagos de tarjetas de crédito, préstamos personales y financiamiento bancario, luego de un fuerte crecimiento del crédito al consumo durante el último año.

En muchos hogares, la tarjeta dejó de utilizarse para compras extraordinarias y pasó a convertirse en una herramienta para sostener alimentos, servicios, alquileres y gastos corrientes que antes podían afrontarse con ingresos mensuales.

El problema comenzó a profundizarse cuando el mismo mecanismo de endeudamiento que funcionaba como alivio temporal empezó a volverse insostenible. La combinación entre salarios rezagados, suba de tarifas y tasas de interés elevadas redujo la capacidad de pago de miles de familias, que hoy deben decidir qué obligaciones postergar para llegar a fin de mes. Según el relevamiento, el actual nivel de mora incluso superó los registros observados durante la pandemia.

LOS DATOS QUE EXPONEN LA CRISIS

Si bien, semanas atrás el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, intentó paliar el daño al decir que la morosidad podría haber tocado un máximo durante el primer trimestre del año, los balances recientes de bancos y fintechs reflejan que el problema persiste, puesto que al momento no hay señales claras de estabilización. 

Según relevó Ámbito, Grupo Supervielle informó que su ratio de mora subió al 5,6%, frente al 5% del trimestre previo, mientras que en Grupo Financiero Galicia el indicador trepó al 7,7% desde el 6,9%. El caso más delicado apareció en Naranja X, donde la irregularidad en los pagos escaló al 16,9%. 

El único que observa con optimismo el panorama es Mercado Libre, propiedad de Marcos Galperín, la cual detectó una desaceleración de la mora durante el primer trimestre del año. Sin embargo, el volumen de préstamos creció 87% interanual y superó los u$s14.600 millones, mientras que el nivel de mora de préstamos de 15 a 90 días se ubicó en 8%. El dato continúa reflejando dificultades de pago en un contexto donde cada vez más usuarios recurren a créditos de corto plazo y altas tasas. De hecho, la misma empresa advirtió que el 2% de los préstamos ya se encuentra catalogado como “irrecuperable”.

La situación es todavía más crítica fuera del sistema bancario tradicional. En billeteras virtuales, plataformas financieras y entidades no bancarias, la morosidad ya alcanza el 30%, un porcentaje que refleja la fragilidad de los sectores con ingresos más bajos o inestables, que suelen recurrir a préstamos rápidos para cubrir urgencias. El crecimiento de ese tipo de financiamiento también dejó expuesto el avance de un endeudamiento cada vez más difícil de sostener.