19.05.2026 / LEJOS DEL PICO HISTÓRICO CON CFK

En la era Milei, el salario real marcó su nivel más bajo desde 2012 y consolidó la caída iniciada con Macri

El poder adquisitivo de los trabajadores formales volvió a deteriorarse en marzo y profundizó una tendencia que comenzó en 2018, tras los años de mejores salarios registrados durante el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner.





El salario real del sector privado registrado volvió a deteriorarse durante marzo y quedó en el nivel más bajo desde 2012 luego de acumular una caída sostenida en los últimos años. El proceso comenzó con la crisis cambiaria de 2018 durante el gobierno de Mauricio Macri, mostró una recuperación parcial y posterior estancamiento entre 2020 y 2023 y terminó profundizándose desde la llegada de Javier Milei, con ingresos que continúan perdiendo poder de compra frente a la inflación incluso en un contexto de desaceleración de precios.

Así surge de un relevamiento de Estudios Económicos del Banco Provincia elaborado sobre datos de RIPTE-INDEC y de la Secretaría de Trabajo, que mostró que el salario privado registrado perdió 1,3% de poder adquisitivo en marzo. Según el informe, la caída acumulada en los últimos doce meses alcanza el 3,9%, mientras que el deterioro llega al 5,7% respecto del promedio de 2023 y al 8% frente a la media del período 2020-2023.

INVOLUCIÓN

El gráfico difundido por la entidad financiera expone además un deterioro sostenido del poder adquisitivo en los últimos años. Entre 2012 y 2015, durante el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner, el salario real privado registrado alcanzó los niveles más altos de toda la serie, con un promedio de 2.315 puntos. A partir de 2018 comenzó una fuerte caída que coincidió con la crisis económica del gobierno de Mauricio Macri y redujo el promedio salarial del período 2016-2019 a 2.217 puntos.

Durante la gestión de Alberto Fernández, los salarios privados registrados se mantuvieron en niveles inferiores a los de la etapa previa, aunque relativamente estables en comparación con el derrumbe iniciado en 2018. El promedio entre 2020 y 2023 fue de 1.951 puntos, todavía lejos de los valores registrados una década atrás, pero por encima del promedio observado desde 2024.



Con la llegada de Javier Milei, la serie mostró un nuevo quiebre. El promedio salarial del período 2024-2026 descendió a 1.832 puntos y marzo de este año cerró en apenas 1.796, uno de los registros más bajos desde que comenzó la medición. El desplome más brusco ocurrió tras la devaluación de diciembre de 2023 y, aunque luego hubo una recuperación parcial, los salarios nunca volvieron a alcanzar los niveles previos.

Los datos difundidos esta semana por el INDEC reforzaron además la disparidad entre los distintos segmentos del empleo formal. Mientras el sector público mostró en marzo una suba salarial de 5%, los trabajadores privados registrados tuvieron un incremento de apenas 2,1%, por debajo de la inflación mensual de 3,4%. En el acumulado del primer trimestre, los salarios formales avanzaron 7%, contra una inflación de 9,4%, lo que volvió a reflejar una pérdida de poder adquisitivo incluso en un contexto de desaceleración de precios.

El deterioro salarial ocurre además en un contexto de fuerte presión sobre los gastos cotidianos. Durante marzo, alimentos y bebidas aumentaron 3,4%, transporte subió 4,1% y educación trepó 12,1%, mientras que una familia necesitó más de $1,4 millones para no caer bajo la línea de pobreza. El escenario, sin dudas refuerza el agotamiento de un programa económico que asfixia y ajusta a quienes menos tienen.