19.05.2026 / FINANZAS

Los ADRs argentinos caen hasta 4,5% en Wall Street y el Riesgo País se mantiene cerca de los 550 puntos


Las acciones argentinas sufrieron fuertes caídas en Nueva York en medio de un escenario internacional convulsionado y crecientes dudas sobre la recuperación de la economía local. Aunque el Gobierno sostiene el superávit fiscal y busca mostrar estabilidad financiera, la falta de dinamismo en la actividad y los salarios empieza a encender alarmas en el mercado.





Los ADRs de empresas argentinas retrocedieron hasta 4,5% en Wall Street, encabezados por los bancos y particularmente por Grupo Supervielle. La jornada negativa también impactó sobre los bonos soberanos en dólares, que registraron bajas de hasta 0,9%, mientras el riesgo país se mantuvo cerca de los 550 puntos básicos, en torno a las 543 unidades medidas por J.P. Morgan.

El trasfondo internacional volvió a jugar en contra. La falta de definiciones sobre la situación en el Estrecho de Ormuz y las tensiones entre Donald Trump y Xi Jinping alimentaron los temores por una posible escalada del precio del petróleo. La consultora Capital Economics advirtió que el barril podría dispararse hasta los 130 o 140 dólares en pocas semanas si persisten los problemas de abastecimiento global.

En el plano local, el Gobierno celebró el superávit fiscal de abril, con un resultado primario de $0,63 billones y un saldo financiero positivo de $0,27 billones. Sin embargo, los números mostraron señales de desgaste: los ingresos totales cayeron 2,1% interanual en términos reales, mientras el gasto primario aumentó 1,6%. El freno al consumo, la caída de los salarios y la desaceleración económica golpean la recaudación y limitan el crecimiento del crédito privado.

Durante la presentación del último IPOM del Banco Central de la República Argentina, su presidente Santiago Bausili reconoció que la remonetización de la economía avanza más lento de lo previsto. Además, confirmó que en la negociación con el Fondo Monetario Internacional podrían incorporarse nuevas metas para 2026, entre ellas compras de divisas por u$s10.000 millones y acumulación de reservas por otros u$s8.000 millones, en un contexto donde el mercado todavía espera señales concretas de recuperación económica.