India se consolidó como principal alternativa a China en la exportación de smartphones hacia Estados Unidos, cubriendo alrededor del 40% de la demanda que antes satisfacía completamente el gigante asiático. Según un informe reciente de McKinsey Global Institute, este fenómeno es parte de una reconfiguración más amplia del comercio mundial.
El gobierno japonés avanza en la flexibilización de sus reglas para exportar armamento, en un giro histórico que ya despierta el interés de aliados de Estados Unidos.
El analista Martín Schapiro examina el giro de la política exterior estadounidense, donde la coerción económica y militar gana centralidad, y advierte sobre un intento de reconfigurar el vínculo con América Latina en función de los intereses de Washington.
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán avanzan hacia un acuerdo nuclear que Trump describe como "muy cercano", con Teherán comprometiéndose a abandonar sus ambiciones nucleares. Mientras tanto, Ucrania intensifica sus operaciones de drones contra infraestructura rusa, y Europa discute nuevas estrategias de defensa independiente de Washington.
La guerra en Irán aceleró la transición global hacia energías renovables, un sector donde China domina con el 70% de la fabricación de vehículos eléctricos y el 85% de la producción de baterías. Mientras EE.UU. bajo Trump promueve la extracción de combustibles fósiles, empresas chinas como BYD y CATL están posicionadas para capitalizar la demanda creciente de tecnologías limpias.
Las exportaciones de autos de pasajeros chinos saltaron 82,4% en marzo respecto al año anterior, alcanzando 748.000 unidades, según la Asociación China de Fabricantes de Automóviles. Analistas atribuyen el boom a la crisis energética global desencadenada por la guerra en Irán y la volatilidad de los precios del combustible.
El plan de la NASA para instalar una base lunar reaviva la competencia con China por el control tecnológico y los recursos en el espacio. La nueva carrera espacial combina ciencia, estrategia y proyección de poder.
Aunque la administración Trump impulsó una agresiva política de aranceles para reducir importaciones, el déficit comercial se mantuvo en cerca de US$901.500 millones en 2025, con el comercio de bienes alcanzando un récord de US$1,24 billones.
El canciller de China, Wang Wenbin, respondió a las críticas del candidato de La Libertad Avanza en las que aseguraba que no comercializaría con ese país por tratarse de un Estado comunista.
Tras un acuerdo con diferentes empresas, el ministro de Economía, Sergio Massa, reveló que la Argentina dejará de pagar importaciones de China en dólares y pasará a hacerlo en yuanes, aprovechando la activación del swap de monedas con ese país.