El Presidente realizó el saludo viral -entre chicos y adolescentes- desde el balcón de Casa Rosada y luego encabezó una reunión de Gabinete -sin la presencia de Patricia Bullrich- en la que afirmó que no se correrá “ni un milímetro de las ideas de la libertad”.
La organización sostuvo que los dichos del mandatorio "profundizan el hostigamiento a la prensa" y cuestionó sus expresiones durante un discurso en la Fundación Faro, donde individualizó y agredió a periodistas que cubrieron el caso de $LIBRA.
El diputado nacional Maximiliano Ferraro los acusó de impulsar una maniobra para garantizar la “impunidad y el encubrimiento” del mandatario y su entorno.
El Pontífice visitará el país del 8 al 11 de noviembre, como parte de una gira por Uruguay y Perú. El Vaticano confirmó que su recuperación avanza favorablemente y que no hay impedimentos médicos para viajar.
El asesor presidencial arremetió contra quienes analizaron el triunfo de Lula y pronosticaron una tendencia electoral desfavorable para gobiernos de derecha. Además, aseguró que puede anticipar los resultados y desafió a sus críticos a acertar cinco elecciones consecutivas.
La senadora cuestionó las amenazas de Milei contra el periodismo y pidió moderar el tono de la confrontación. También reclamó correcciones en la política económica para que la mejora llegue a los hogares.
El Presidente recibirá al gran maestre de la Orden de Malta y encabezará una reunión con sus ministros. La semana incluirá actividades vinculadas al litio, el RIGI y un viaje a Neuquén para inaugurar un auditorio evangélico.
Presidentes de la región felicitaron al mandatario brasileño, que obtuvo el 51,7% de los votos frente al 48,2% de Flávio Bolsonaro. En Argentina, Javier Milei evitó pronunciarse, mientras Cristina Kirchner y Axel Kicillof celebraron el resultado.
El candidato de derecha desconoció la victoria de Lula da Silva y anunció que recurrirá al Tribunal Superior Electoral para cuestionar la validez de los comicios. Su reclamo radica en la extensión del horario de votación.
El presidente brasileño consiguió su reelección con el 51,77% de los votos frente al 48,23% del hijo de Jair Bolsonaro. Después de haber perdido la primera vuelta y llegar al balotaje por detrás en las encuestas, Lula protagonizó una remontada electoral y gobernará Brasil hasta 2030.