El Cuerpo de Delegados Comunales de las Asociaciones Cooperadores Escolares CABA dio a conocer en la Feria del Libro el Informe Final sobre el Estado de la Infraestructura y el Mantenimiento Edilicio en las Escuelas Públicas de la Ciudad de Buenos Aires que reúne información de 96 establecimientos pertenecientes a 10 comunas. La evaluación fue negativa y seguraron que los servicios prestados tanto mediante empresas privadas como a través de la Dirección General de Administración de Mantenimiento (DGAM), no cumplen con los objetivos de seguridad, higiene y confortabilidad necesarios.
El propósito del estudio era evaluar, desde la comunidad educativa en general y con la Asociación Cooperadora (AC) en particular, la situación y problemática de la infraestructura y el mantenimiento edilicio en las escuelas publicas de la Ciudad de Buenos Aires.
En el marco de la Ley de Emergencia de la de la Infraestructura de los Establecimientos Educativos de Gestión Estatal de la Ciudad, entre 2008 y 2013 "se aprobaron más de 2.338 millones de pesos para las escuelas", aseguran, pero esa inyección de fondos no se tradujo en mejoras, porque "las obras se demoran y no se ha utilizado más del 65% de los fondos comprometidos".
El presupuesto para infraestructura escolar fue de 727.800.000 pesos en 2011, de 326.300.00 en 2012 y de sólo 266.300.000 en 2013, es decir que la disminución fue del 63,42% en cinco años. Con la contrapartida del primer año de la gobernación del PRO, sólo se ejecutó el 66,87%, mientras que en el 2012 y 2013 se utilizó el 70,24% y el 97,86% de los fondos, lo que da un promedio de una subejecución del 35% del presupuesto.
La polémica por las irregularidades en el mantenimiento
En las escuelas con servicio de mantenimiento a cargo de empresas, éstas "demoran en promedio entre 15 y 30 días para resolver los problemas en el 32 por ciento de los casos, de 1 a 3 meses en el 12 por ciento y más de 3 meses en el 25 por ciento: sólo en el 31 por ciento la solución llega antes de los 15 días", señala el informe.
"En esos casos, se está pagando dos veces lo mismo cuando la escuela compra el material (a través de la cooperadora) y cuando la empresa cobra por el servicio", afirmó Ricardo Fuentes, miembro de la cooperadora de la Escuela nº 21 Hipólito Vieytes y delegado de Cooperadoras Escolares de la Comuna 1. "Como la escuela no certifica la realización del trabajo de las tercerizadas, si lo hacen o no, o si lo hacen mal o con materiales que puso la cooperadora, lo cobran como si lo hubieran hecho bien y puesto ellos todo", agregó.
Los delegados concluyeron que "el servicio centralizado del mantenimiento edilicio es ineficaz, ineficiente, antieconómico, de baja calidad e inequitativo". Además, en todos los edificios relevados, sin excepción, "se advierten graves falencias en infraestructura y otros problemas edilicios no resueltos", aseguran.
Los problemas más frecuentes en las escuelas son las manchas de "humedad, filtraciones y deterioro de techos y desagües" (32%), seguido de la "necesidad de reestructuración general y renovación de paredes y pisos" (18%). En tercer lugar figuran los "inconvenientes en el sector de baños y de cañerías de agua" o los de "ventilación, aireación, aislamiento térmico y calefacción", ambos con un 12%. En quinto lugar aparecen los problemas de "aperturas de puertas, ventanas y vidrios" (9%) , seguido por las "cuestiones de electricidad e iluminación" (8%), "de accesibilidad y circulación" (6%) y "necesidades en sectores de taller, huerta, cocina y comedor" (4%).