La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la Federación Argentina de Cartoneros y la Junta Interna de Delegados del Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño, se reunirán el lunes a las 18 con el ministro de Ambiente Edgardo Cenzon y el subsecretario de Higiene Urbana, Mariano Campos. El reclamo tiene que ver con la política de vaciamiento de un sector vulnerable como es el de los trabajadores cartoneros.
La principal bandera de Mauricio Macri en Capital, es el de construir una "Ciudad Verde". En los últimos cinco años, se han elaborado planes para la organización de los trabajadores que recolectan material reutilizable en las calles. Sin embargo, el 4 de febrero pasado, las autoridades del Ministerio de Ambiente anunciaron el traslado de 37 trabajadores, que son el nexo entre el Estado y los cartoneros formalizados en las cooperativas, a otro sector desconocido. El 6 de mayo se anunciaron 22 nuevos traspasos y alcanzaron la totalidad de los trabajadores contratados en el área.
Desprovistos de un medio que les facilite el contacto con el ministerio, las cooperativas en las que trabajan más de 6 mil cartoneros, estiman que sucederá lo peor: la privatización del sector.
"Sin reciclado y sin cartoneros, no hay Ciudad Verde ni Basura Cero"
El lunes pasado, los delegados junto a trabajadores de ATE y a los de las cooperativas, intentaron deliberar en una asamblea en la puerta del ministerio y fueron reprimidos por un operativo de la Policía Metropolitana.
En diálogo exclusivo con Política Argentina,
el delegado Eduardo Nasif, aseguró que "no quieren que haya traslados de personal a ningún lado", y que las cooperativas creen vital el trabajo del Estado "en el fortalecimiento sus tareas". Apuntó directamente contra el macrismo y aseguró que
"mientras el reciclado era una tarea marginal y riesgosa, estaba bien que lo hiciéramos los cartoneros y los laburantes", pero que "ahora que se ha formalizado y muestra su potencial, el PRO cree que es el momento de la empresas".
Hizo hincapié en que el gobierno porteño "procura generar el fracaso del sistema de reciclado con inclusión social" y que
intenta retirar al Estado de la calle para abandonar "el rol de acompañamiento y fortalecimiento de los recuperadores urbanos, incumpliendo así la Ley 1.854 (de Basura Cero) y el pliego de residuos secos".
También confirmó que
el PRO "hace un nulo mantenimiento en los centros verdes y en los transportes de recolección", y aseguró que hay "faltante de insumos (ropa de trabajo, bolsones, elementos de seguridad) para limpiar las 'campanas verdes' donde se arrojan los reciclables". "Sin reciclado y sin cartoneros, no hay Ciudad Verde ni Basura Cero", concluyó.