09.11.2016 / Crisis económica

Fuerte pérdida neta de YPF en el tercer trimestre: $30.256 millones

La petrolera nacional incluyó en el balance del tercer trimestre una desvalorización de activos por $36.200 millones, lo que equivale a alrededor de u$s2.400 millones, y significa una disminución del 11,5%. Justifican la medida en la baja del 6% en el valor local del petróleo, pero habría una interna política con Aranguren por la aplicación de otra suba de combustibles.



Las alarmas en torno a la situación de YPF desde la llegada del Gobierno de Mauricio Macri no paran de sonar. En este caso, la petrolera incluyó un pronunciado deterioro de activos en el balance del tercer trimestre: $36.200 millones, es decir alrededor de u$s2.400 millones, que equivale a una disminución del 11,5%. La consecuencia directa de esa decisión es que el ejercicio arrojó una pérdida neta de $30.256 millones.

Según publicó Ámbito Financiero, la empresa nacional justificó el cargo negativo por deterioro de propiedades, planta y equipo, "por una reducción esperada del precio del petróleo comercializado en el mercado interno juntamente con la evolución del comportamiento estimado de los costos en función de variables macroeconómicas y el comportamiento operativo de los activos".

¿Qué significa eso? Miguel Gutiérrez, al frente de YPF desde la llegada del macrismo, está afirmando que se vio obligada a reducir la valorización de los activos en una sola vez porque en agosto el Gobierno decidió una rebaja del 6% en el precio del petróleo en el mercado interno, a aplicar en 3 cuotas mensuales, por la imposibilidad política de aplicar aumentos en los combustibles y porque tiene la expectativa de que los valores locales se alinearán con los internacionales en un plazo mucho más breve que los dos años calculados al asumir la administración de Mauricio Macri. Por eso toma el barril de crudo a u$s59,9 con una caída del 12,9% con relación a igual trimestre del año anterior.

Pero aplicar en un solo paso la desvalorización de los activos también explicitaría que la conducción de la petrolera estatal podría buscar desmarcarse del Ministerio de Energía, a cargo de Juan José Aranguren, y de la decisión política de acelerar la aplicación de los precios internacionales en el mercado local.
 
No obstante, la medida contable conspira contra el valor de YPF, que ayer, antes de conocerse el balance, ya tenía en el mercado de Nueva York una baja capitalización bursátil: u$s6.530 millones. Además, también según Ámbito, tendría efectos negativos el factor sorpresa, ya que según un sondeo de Reuters, los analistas esperaban una pérdida de u$s248 millones.

Las perspectivas son desalentadoras también: con precios locales en línea con los internacionales y éstos alrededor de u$s50 por barril, la actividad petrolera en el país disminuirá a mayor ritmo de lo que ya lo está haciendo este año y crecerá aún más la importación de combustibles, porque es más barato comprar en el exterior que producir en la Argentina.

El valor de YPF también continuaría deteriorándose: si se calcula un valor del crudo de u$s50 a principios de 2017, los activos de la petrolera todavía se deberán desvalorizar alrededor de un 20% más, porque ahora totalizan $280.000 millones a un precio de u$s59,9 por barril.