"Se debe privilegiar el crudo local para evitar una reducción de empleos y una menor recaudación de impuestos", aseguró el ministro de Energía, Juan José Aranguren, en mayo pasado durante un evento organizado en Houston, Estados Unidos, por el Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG).
A pesar de la idea del funcionario, la Argentina, aún en medio de una recesión con una caída de la economía de más de 2 puntos del PIB terminará importando en 2016 casi tanto crudo como en 2015. Así lo indicó la agencia Reuters, que en base a fuentes del mercado precisó que dos cargueros provenientes de Nigeria y Angola con unos 3 millones de barriles de petróleo ya partieron hacia la Argentina.
El año pasado, el país importó 6 millones de barriles de crudo, principalmente proveniente de Africa. E incluidos los dos barcos que llegarán al país en las próximas semanas, este año el país habrá importado un total de 5,8 millones de barriles.
"El ministro de Energía de la Argentina, Juan José Aranguren, alentó a las refinerías en mayo pasado a reemplazar importaciones con crudo doméstico como parte de un plan dirigido hacia la autonomía energética", señaló Reuters. La producción petrolera local se mantuvo sin cambios en el orden de los 530 mil barriles diarios, por lo que las importaciones tampoco pudieron ser reducidas.
De hecho, este año se importó petróleo de Estados Unidos por primera vez en décadas. El histórico hecho se concretó en septiembre pasado, publicó Reuters.
Se trató de 650.000 barriles de crudo estadounidense que arribaron al país en el buque Mare Atlantic. Argentina se convirtió así en el más reciente país latinoamericano en comprar petróleo estadounidense, luego de que a fines de 2015 se autorizaron las exportaciones a fines de 2015. Ya se habían ubicado en la lista de clientes Colombia, Nicaragua, Panamá, Perú y la República Dominicana.