El triunvirato que conduce a la Confederación General del Trabajo (CGT) anunció
fuertes medidas contra el Gobierno de Mauricio Macri, y se alejó de la mesa de diálogo convocada por el oficialismo.
El incumplimiento del pacto antidespidos, el techo a las paritarias, la flexibilización laboral y una economía que sigue en caída libre, derivaron en la movilización al Ministerio de Producción que se llevará adelante el 7 de marzo y en el paro nacional con movilización que se realizaría a fin del mismo mes.
El enojo de la central obrera comandada por Juan Carlos Acuña, Héctor Daer y Juan Carlos Schmid tiene su piedra fundamental en elincumplimiento del pacto antidespidos.
El compromiso de mantener puestos de trabajo en el verano que firmaron empresarios de la industria, la construcción, el comercio, bancos, la Bolsa, el sector rural y alimentación quedó significativamente vulnerado, y la CGT decidió cortar el diálogo propuesto por el macrismo.
La flexibilización laboral, propuesta por el Ejecutivo a través del decreto que modificó la ley de ART, también es un foco de conflicto. En la misma línea se sumó el tratamiento de la intervención que el Ministerio de Trabajo dispuso de la Federación de Empleados de la Industria Azucarera (FEIA).
Con todos estos condimentos, y en el contexto de una economía que sigue en caída libre, en las últimas horas hubo una gota que rebalsó el vaso.
El propio Mauricio Macri le puso techo a las paritarias al asegurar que no darán "más aumentos que la inflación proyectada (17%)", y terminó de agotar la paciencia de los líderes gremiales.