
A días de las elecciones legislativas, parece que a la gobernadora bonaerense
María Eugenia Vidal no sólo le importa poco cumplir con el eslogan de Cambiemos "obra que se empieza, obra que se termina", sino que además
le endilga a "la gente" la responsabilidad por su decisión política de no terminar hospitales públicos.
Es que, a pesar de la supuesta suspensión de la campaña por parte de Cambiemos debido al caso Santiago Maldonado, Vidal sigue de gira mediática:
utilizó una entrevista con radio Mitre para esbozar una insólita teoría psicológica según la cual no termina los 6 hospitales casi concluidos que heredó del kirchnerismo porque "la gente" no quiere, teoría que además le sirvió para embestir a Cristina Fernández de Kirchner.
Para Vidal, "es la gente la que tiene que decidir si se abre o no el hospital de Garín"
"Yo escuchaba el otro día a la expresidenta decir: ´Yo quiero que se abra el hospital de Garín y yo quiero que se abra el hospital... yo´. ¿Quién es yo? Es la gente", comenzó su increíble alocusión la gobernadora PRO.
Y finalizó:
"Nosotros somos empleados de la gente por cuatro años. No hay un ´yo´. Hay alguien a quien le tenés que responder y para quien trabajás. Es ése el que te dice si tenés que abrir el hospital de Garín o no, no yo. El poder tiene una cosa muy complicada con el ego y con creerte de verdad que vos sos lo importante".
Los
hospitales de alta complejidad que están funcionando en forma limitada o directamente cerrados por decisión de la administración PRO -ya que los procesos de ejecución de obra iban en su curso normal hasta la llega de Mauricio Macri y Vidal- son los del Bicentenario de Esteban Echeverría, Ituzaingó, Escobar –los tres en provincia de Buenos Aires–, y, en la misma situación, están los complejos Samic (Servicio de Atención Médica Integral para la Comunidad) de Cañuelas, Gregorio de Laferrere y Rafael Castillo.