
Cuando aún se espera que la renegociación del pacto con el Fondo Monetario Internacional que busca Mauricio Macri llegue recién dentro de una o dos semanas, un exfuncionario de
Fernando de la Rúa se mostró bastante confiado en los resultados que podría obtener la administración Cambiemos.
Se trata de José Luis Machinea, el padre del plan económico de endeudamiento y ajuste de la Alianza que fue conocido como "Blindaje" y que significó el principio del fin de la gestión de la Alianza, quien aseguró que depende del FMI "terminar con los fantasmas del default".
"Que el FMI haga los desembolsos terminará con los fantasmas del default", afirmó el primer ministro de Economía que De la Rúa eligió durante su mandato, quien ocupó ese cargo cuando, a comienzos de noviembre de 2000, el país negoció con el Fondo un multimillonario endeudamiento nutrido de dólares aportados por el organismo multilateral, el BID, el Banco Mundial, el gobierno español y un grupo de bancos privados que operaba en el país, que se aprobó en diciembre por USD 40 mil millones y se conoció como "Blindaje" a cambio del congelamiento del gasto público primario a nivel nacional y provincial por cinco años, la reducción del déficit fiscal y la reforma del sistema previsional, para elevar a 65 años la edad jubilatoria de las mujeres.
Consultado por La Nación acerca de cómo lograr "credibilidad" tras inaugurar las Jornadas de Finanzas Públicas organizadas por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Machinea fue contundente:
"Tener la plata. Cuando uno tiene la plata tienden a creerle más que cuando no. Que el FMI haga los desembolsos terminará con los fantasmas del default".
Respecto del Presupuesto 2019, que el titular de Economía,
Nicolás Dujovne, presentó ante el Congreso esta semana, el exfuncionario de la Alianza lo evaluó como
"cumplible", aunque consideró "un poco conservador" la previsión de un dólar a $40,1 para el próximo año.
"Parece difícil que se vaya a mantener en el mismo nivel que ahora", sostuvo.
Sin embargo, advirtió que si el tipo de cambio sigue escalando, "se reducen los ingresos fiscales" y "el equilibrio es muy fino". Y le apuntó a las altas tasas de interés:
"Deben ser de coyuntura; si en un mes continúan sin bajarse, algo anduvo mal".
"Hoy no veo riesgos; si la crisis se extiende más debemos volver a analizar el tema", agregó en el marco de su confianza en el programa del macrismo, y juzgó que el hecho de que no haya existido Convertibilidad -como en 2011- fue "positivo" y, a diferencia de aquella crisis, enfatizó que hoy el sistema financiero es "más chico, más sólido y más líquido.
En ese marco, quien integró una administración que se endeudó con el FMI y no pudo concluir su mandato debido a una fuerte problemática social, se refirió a este último punto en la actualidad.
Según Machinea, el clima social en tiempos de Macri es "manejable" y las tensiones existentes son propias de una coyuntura muy complicada. "Probablemente al Gobierno le ha faltado más diálogo con los sectores políticos y también con los sindicales y empresarios", concluyó.