30.11.2025 / GOBIERNO DE MILEI

Cambiemos: Monteoliva toma el timón de Seguridad y Presti se alista para la transición en Defensa

El Gobierno apura el recambio en Seguridad con la asunción inminente de Alejandra Monteoliva, pieza clave del esquema bullrichista, mientras en Defensa el traspaso entre Petri y Presti avanza con tiempos más dilatados y bajo la presión de ordenar un área sensible en medio del ajuste.




La llegada de Alejandra Monteoliva al Gabinete quedó confirmada para el martes en el Salón Blanco, donde prestará juramento ante Javier Milei en medio de un clima interno marcado por tensiones y desacoples propios de una gestión que aún no logra estabilizar su frente político. La dirigente, formada al calor del trabajo de Patricia Bullrich y señalada como su heredera operativa, asumió el control de la cartera tras el acto de despedida que la ahora jefa del bloque libertario en el Senado encabezó el viernes.

El pase de Monteoliva al Ministerio venía negociándose desde hacía semanas y expuso la necesidad de ordenar un área convulsionada por los vaivenes del oficialismo. Su desembarco pretende darle continuidad al esquema bullrichista, que hoy busca sostener influencia en un Gobierno que transita una transición interna más compleja de lo que admite públicamente.

A diferencia de Seguridad, en Defensa el recambio avanzó con más cautela. Carlos Presti recién asumirá alrededor del 10 de diciembre, mientras Luis Petri se mantiene en funciones hasta el último día previo a ocupar su banca en Diputados. Esa prolongación respondió a la intención de Petri de dejar encaminados temas pendientes dentro de la estructura castrense, lo que demoró la formalización del traspaso.

En paralelo, Petri y Presti compartirán dos actividades clave vinculadas a la compra de aviones para la Fuerza Aérea y de tanques de guerra, una agenda que funciona como puente entre ambas gestiones. Con estos movimientos simultáneos en Seguridad y Defensa, la administración Milei se ve obligada a reacomodar piezas sobre la marcha, mientras intenta mostrar control político en un cierre de año atravesado por internas cada vez más visibles.