04.03.2026 / MOTOSIERRA

Luis Caputo confirmó que el Gobierno avanzará con la privatización de AySA

La Casa Rosada ultima los detalles de los pliegos de licitación y espera concretar el proceso en las próximas semanas. El objetivo es transferir el 90% del paquete accionario a un operador estratégico y captar ingresos extraordinarios por aproximadamente u$s500 millones.




El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó este martes que el Gobierno avanzará en la privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA). Lo hizo a través de una publicación en la red social X en la que destacó el trabajo realizado por Alejo Maxit, actual presidente de la empresa.

"Excelente trabajo de Alejo Maxit poniendo las cuentas en orden. Próxima escala, privatización", escribió Caputo, en respuesta a un tuit del titular de AySA en el que describía el proceso de saneamiento iniciado en la empresa "para que deje de ser una carga para los argentinos y funcione como una empresa al servicio del usuario, no de la política". "Pasamos de un déficit de $1 billón en 2023 a un superávit neto de $237 mil millones en 2025. Redujimos la deuda un 85%, lanzamos el primer fideicomiso financiero y logramos autonomía sin pedirle un peso al Tesoro. Estamos normalizando la empresa para ponerla definitivamente al servicio de la gente", concluyó Maxit en su tuit.

Según publicó Ámbito, el Gobierno ultima los detalles de los pliegos de licitación para la privatización, proceso que espera concretar en las próximas semanas. De acuerdo a fuentes oficiales, el objetivo es transferir el 90% del paquete accionario a un operador estratégico, mientras que el 10% restante permanecerá bajo el esquema de Propiedad Participada para los trabajadores.

La Casa Rosada considera clave el saneamiento de la empresa para posicionar el activo en el mercado global. Con esta operación, amparada en las facultades otorgadas por la Ley Bases, el Ministerio de Economía aspira a captar ingresos extraordinarios por aproximadamente u$s500 millones. El plan financiero busca un doble impacto: fortalecer las reservas del Banco Central y eliminar definitivamente las transferencias discrecionales del Tesoro destinadas a cubrir gastos operativos.

El diseño de la venta prioriza la cesión directa del control a un socio con probada capacidad técnica y financiera, postergando para una segunda etapa la posibilidad de una apertura de capital en la Bolsa. Este esquema de "operador estratégico" reemplaza el planteo original de una oferta pública inmediata, buscando garantizar la continuidad del servicio bajo estándares de eficiencia privada.

La hoja de ruta oficial contempla que, una vez publicados los pliegos, se abra un período de consultas para consorcios locales e internacionales. La privatización de AySA es vista por el mercado como el "caso testigo" de la nueva ola de desinversiones estatales, dado el volumen de infraestructura y la base de clientes concentrada en el Área Metropolitana de Buenos Aires.