La autoridad monetaria adquirió unos 146 millones de dólares en el Mercado Libre de Cambios, una estrategia que sostuvo de manera ininterrumpida desde comienzos de enero. A pesar de esa intervención, las reservas brutas apenas crecieron en torno a 24 millones en la rueda, luego de que la entidad realizara pagos de deuda cercanos a los 50 millones de dólares.
En el plano estructural, el cuadro cambiario siguió mostrando fragilidad. Las reservas netas permanecieron en terreno negativo y reflejaron las dificultades del esquema económico para recomponer divisas en forma sostenida. El leve repunte acumulado en los últimos días no logró revertir un escenario que todavía depende de factores financieros y del nivel de liquidación del sector exportador.
Mientras tanto, el dólar mayorista volvió a retroceder y amplió la distancia respecto del techo de la banda cambiaria, lo que evidenció cierto margen de intervención oficial. Aun así, los segmentos financieros mostraron señales de mayor demanda y dejaron entrever tensiones latentes en el mercado.
En ese contexto, los contratos de dólar futuro cerraron con bajas generalizadas y el mercado proyectó una evolución acotada del tipo de cambio en el corto plazo. La dinámica dejó al descubierto un equilibrio inestable, donde la acumulación de reservas convive con la presión de los compromisos externos y con las dudas sobre la sostenibilidad del programa económico.