18.03.2026 / MOROSIDAD RECORD

Bancos en alerta: la mora de las familias alcanzó su nivel más alto en 20 años y se refleja en los balances bancarios

El cierre de los estados contables de 2025 reveló una caída generalizada en los márgenes de rentabilidad. El sistema financiero argentino enfrenta un cambio de ciclo marcado por el deterioro de la calidad crediticia.




El sistema financiero argentino enfrenta un cambio de ciclo marcado por el deterioro de la calidad crediticia. Los cuatro grandes jugadores que cotizan en Nueva York, Galicia, Macro, BBVA y Supervielle, presentaron balances que reflejan el impacto de una economía de "tasas reales positivas" y una capacidad de pago familiar y empresarial al límite.

LOS MÁS AFECTADOS

El Grupo Financiero Galicia, el holding privado más importante del país, sorprendió negativamente al mercado. Mientras los analistas proyectaban una pérdida moderada, el balance arrojó un rojo superior a los $83.000 millones. El factor clave: Un aumento del 30% en los cargos por incobrabilidad. Contexto macro: La falta de actualización salarial frente a tasas de interés elevadas ha pulverizado la cobrabilidad de préstamos personales y comerciales.

Por su parte, el Banco Supervielle reportó lo que los analistas de la City califican como un "trimestre para el olvido". La entidad no logró capitalizar el rebote de los títulos públicos y vio cómo sus ingresos financieros eran absorbidos por el alza en los gastos administrativos y los créditos en mora.

MACRO Y BBVA

No todo fue terreno negativo, aunque el optimismo es moderado. El Banco Macro logró reportar ganancias por $100.080 millones, logrando salir del terreno de pérdidas del periodo anterior. Sin embargo, el resultado estuvo un 40% por debajo de las metas de los inversores, afectado por costos no recurrentes como indemnizaciones y planes de retiros. El BBVA fue la nota discordante y la más sólida del grupo. Logró convencer al mercado con una recuperación secuencial de su rentabilidad.

A pesar de la dureza de los números, los analistas financieros mantienen un optimismo cauteloso. Consideran que 2026 será un periodo de normalización del sistema. "El mercado está procesando el ajuste. BBVA aparece como el mejor posicionado en calidad de activos, mientras que la integración estratégica de Galicia podría generar mejoras de eficiencia a mediano plazo", señalan desde la consultora Delphos.

NIVELES RECORD

Las cifras son contundentes. En enero de 2026, la mora en los créditos a hogares del sistema financiero subió por decimoquinto mes consecutivo, saltando del 9,3% en diciembre al 10,6% en el primer mes del año, de acuerdo a un adelanto de la consultora 1816. Para encontrar niveles similares, hay que remontarse a los meses posteriores a la crisis de 2001-2002. Si se profundiza en el análisis, la situación es aún más crítica en el sector de las entidades no financieras (proveedores de crédito que no son bancos, como emisoras de tarjetas no bancarias o plataformas de e-commerce). En este segmento, la irregularidad ya superó el 27%.

Esto significa que más de un cuarto de los préstamos otorgados por estos canales se encuentra en situación irregular, un nivel de estrés que solo se había visto durante la crisis de 2019 y el año de la pandemia. Dentro de este ecosistema no bancario, gigantes como Tarjeta Naranja y Mercado Libre, que concentran casi el 60% de este mercado, también han visto cómo la irregularidad de sus carteras de clientes siguió escalando en el inicio del año, siempre de acuerdo al informe de los técnicos de 1816.

Gran parte de este fenómeno se explica por el costo del dinero. Aunque las tasas nominales mostraron una leve tendencia a la baja recientemente, en términos reales la carga es asfixiante. En febrero, la Tasa Efectiva Anual (TEA) real promedio de los préstamos personales en bancos alcanzó el 40%, mientras que en las entidades no financieras se estima que rondó un exorbitante 150%.

Si a estos números se les suma el Costo Financiero Total (CFT), que incluye seguros, comisiones e impuestos, el peso sobre el bolsillo de los hogares es mucho mayor. En el caso de los bancos ya supera el 150% anual, con topes de hasta 350% anual. Esto genera un escenario peligroso: si la inflación se reduce, el peso real de la cuota mensual aumenta, dificultando aún más la capacidad de repago de las familias. Esta inestabilidad provocó que el ritmo de crecimiento de los préstamos en pesos se estanque.

La creciente morosidad de las familias pone en duda la sostenibilidad del consumo bajo el esquema actual de tasas. Por otra parte, el balance de los bancos también ya están mostrando secuelas de la súbita suba de la irregularidad en el pago de las cuotas.

De acuerdo al reporte, la mirada de los analistas está puesta ahora en el informe de bancos que el BCRA publicará a finales de marzo, donde se espera la confirmación oficial de estos números. Sin una reducción en la volatilidad de las tasas y un alivio real para el deudor, el sistema corre el riesgo de consolidar una situación de exclusión crediticia para una parte importante de la población, justo cuando la economía más necesita del crédito para reactivarse.