25.03.2026 / ADORNI LO ANUNCIÓ EN CONFERENCIA

Tras el repudiado video por el 24M, el Gobierno plantea una “reconciliación” y asigna más fondos a Defensa

El jefe de Gabinete defendió la necesidad de revisar el abordaje estatal sobre los años setenta, llamó a una “reconciliación” social y adelantó que parte de los ingresos por privatizaciones se destinarán a la compra de armamento y equipamiento militar.





Fiel a la tradición menemista de los años noventa, el Gobierno nacional planteó una “reconciliación como sociedad” pero que contemple el relato de “la historia completa”, en línea con el polémico video difundido por el 24 de Marzo protagonizado por una nieta recuperada que se volvió crítica del proceso de Memoria, Verdad y Justicia, una pieza que generó un amplio rechazo en organismos de derechos humanos y sectores políticos.

Así lo expresó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en conferencia de prensa: "Reafirmamos la condena del Estado argentino al Golpe y a la violencia estatal ejercida durante la última dictadura. Es un hecho que nunca debería haber ocurrido ni debe volver a ocurrir jamás”, comenzó, aunque inmediatamente planteó que “para finalmente cerrar este capítulo de la historia es necesario revisar la forma en que el estado ha abordado los años 70 y su legado”.

En ese sentido, cuestionó las políticas de memoria desarrolladas en las últimas dos décadas. "Desde 2003 en adelante, el Estado nacional promovió una reconstrucción sesgada y revanchista de los 70”, lanzó, habilitando una narrativa más cercana a la teoría "de los dos demonios". 

Además, sin mencionar las muertes de cuatro soldados ocurridas en las últimas semanas de diciembre bajo circunstancias aún no del todo esclarecidas y atravesadas por versiones sobre problemas económicos dentro del área de Defensa, vinculó las malas condiciones actuales de las mismas con políticas de gestiones anteriores que, según él, buscaron "desfinanciarlas y neutralizarlas". 

De esa manera, el Gobierno resolvió destinar nuevos recursos a las Fuerzas Armadas. "En vías de este objetivo hemos determinado que el 10% de los ingresos fiscales provenientes de las privatizaciones serán destinado a la compra de armamentos y bienes de capital para la defensa de nuestro sistema nacional. Es hora de reconstruir el instrumento militar", adelantó. 

El planteo oficial retomó así una lógica de “pasar de página” y de invisibilización de los hechos ocurridos durante la última Dictadura militar, en una línea discursiva que recuerda a la promovida durante la década de 1990 con las políticas de Punto Final y Obediencia Debida.