El dólar oficial registró un fuerte rebote en el cierre de la semana, pero no alcanzó para revertir las bajas acumuladas en los días previos y se encamina a cerrar marzo en terreno negativo. En el segmento mayorista, el tipo de cambio avanzó $14,50 hasta los $1.382,50, aunque en el balance semanal mostró una caída de $8.
La dinámica también se reflejó en los mercados financieros. El dólar MEP se ubicó en torno a los $1.421, mientras que el contado con liquidación (CCL) alcanzó los $1.470. En paralelo, el dólar blue se negoció cerca de los $1.420, en un escenario donde la brecha cambiaria se mantuvo relativamente contenida, en torno al 19,3% respecto del techo de la banda.
En el segmento minorista, la cotización en el Banco Nación trepó a $1.405, lo que llevó al dólar tarjeta a ubicarse en $1.826,50. A su vez, los contratos de dólar futuro cerraron con subas de hasta el 1%, reflejando expectativas de un tipo de cambio mayorista en torno a los $1.388,50 hacia fin de mes.
Pese al rebote, especialistas advirtieron que el esquema cambiario no está exento de tensiones. Señalan que la apreciación del tipo de cambio podría profundizarse y generar presiones sobre la competitividad, al tiempo que crece el riesgo de una corrección abrupta en caso de que se alteren las condiciones financieras.
De este modo, el mercado cambiario mostró señales mixtas: estabilidad en la brecha y subas puntuales en las cotizaciones, pero con un trasfondo de incertidumbre que mantiene en alerta a los analistas sobre la sostenibilidad del actual esquema.