La polémica por el llamado “adornigate” escaló este viernes luego de que el periodista Marcelo Grandio intentara comunicarse con una testigo mientras declaraba en la Justicia. Se trata de la secretaria del piloto Agustín Issin, quien estuvo involucrado en el vuelo que trasladó al funcionario Manuel Adorni a Punta del Este.
Según fuentes judiciales, Grandio le escribió a la mujer en pleno testimonio: “¿Vane, estás? Te puedo llamar?”. Ante la falta de respuesta, insistió con nuevos mensajes: “Ok, bueno, beso” y “Cuando puedas, comunicate conmigo”, en un episodio que genera fuertes sospechas sobre posibles intentos de interferencia.
El caso se vincula con la declaración que brindó Issin en los tribunales de Comodoro Py, donde afirmó que el pago del vuelo privado fue realizado por el propio Grandio, periodista de la TV Pública y cercano a Adorni. El traslado había sido facturado tras la compra de un paquete de vuelos realizada el 9 de febrero.
La investigación, que lleva adelante el juez federal Ariel Lijo, busca determinar si el pago del viaje puede encuadrarse como una dádiva o un intercambio de favores en el marco del rol del periodista dentro de la TV Pública, de la que posteriormente se desvinculó.
Ahora bien, el episodio relativo al jefe de Gabinete agrega tensión a una causa que ya tenía implicancias políticas y mediáticas, y abre nuevos interrogantes sobre la relación entre funcionarios, comunicadores y beneficios privados en el entorno del Gobierno nacional.