El Congreso brasileño aprobó una ley que reduce la sentencia de Jair Bolsonaro por el intento de golpe de 2022, rechazando de manera contundente el veto de Lula da Silva. La Cámara de Diputados votó con 318 votos (superando los 257 necesarios) y el Senado con 49 (necesitaba 41).
Si lo confirma la Corte Suprema, la condena bajaría de 27 años y tres meses a 22 años y un mes, permitiendo a Bolsonaro acceder a régimen abierto hacia 2028.
Una mayoría parlamentaria que derrota al presidente
La aprobación ocurrió después de que Lula vetara la medida en enero como gesto simbólico por los tres años del asalto al Congreso. En ese momento, el presidente escribió: "Ese hombre debe permanecer en prisión" y advirtió que reducir penas por intentonas golpistas alentaría crímenes similares.
Sin embargo, la votación de esta semana evidencia que Lula no controla los números en el Congreso cuando se enfrenta a una coalición coordinada de conservadores y bolsonaristas.
La redacción de la sentencia no es automática. Los abogados de Bolsonaro, quien permanece bajo arresto domiciliario, deberán presentar una petición de revisión ante la Corte Suprema. Pero el precedente legislativo ya está fijado: el Congreso está dispuesto a contrariar al presidente en temas que considera centrales.
Qué cambia para Bolsonaro
La ley aprobada no solo reduce la condena del expresidente, sino también la de aproximadamente 280 personas condenadas por su participación en el intento de golpe de 2022. Bajo el régimen cerrado, expertos legales estimaban que Bolsonaro permanecería entre cuatro y seis años. Con la nueva ley, ese plazo se reduce a entre dos y cuatro años, lo que lo colocaría en libertad asistida ya en 2028.
La importancia política es mayor que la jurídica. Bolsonaro mantiene influencia en ramas del Ejército y entre sus simpatizantes evangélicos. Una posible liberación antes de 2030 lo mantendría como actor relevante en la política brasileña durante la próxima década.
Una estrategia coordinada con Flávio Bolsonaro
Lo destacable del voto es quién lo lideró.
Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente y senador, fue uno de los arquitectos de la aprobación. Flávio también es candidato a la presidencia en octubre de 2026, donde enfrenta a Lula en lo que los sondeos muestran como una carrera prácticamente empatada. Su participación en el voto para beneficiar a su padre demuestra que la familia Bolsonaro mantiene cohesión política y capacidad de convocatoria en el Congreso.
La coordinación entre Flávio, el presidente del Senado Davi Alcolumbre (quien también bloqueó a Messias) y la oposición derechista marca un cambio en la dinámica parlamentaria. Un mes después del rechazo de la indicación de Messias para la Corte Suprema, la coalición anti-Lula vuelve a demostrar músculo legislativo.
¿Qué significa esto para la Corte Suprema?
Un detalle crucial: si Flávio Bolsonaro ganara las elecciones de octubre y Bolsonaro fuera liberado, el control de la Corte Suprema podría cambiar de manos. Analistas señalan que con retiros previstos en los próximos cuatro años y dos magistrados ya designados por Jair Bolsonaro en su gestión anterior, una victoria de la derecha permitiría a los Bolsonaro controlar potencialmente seis de los once cargos del tribunal. Esto es lo que está realmente en juego: no solo la sentencia de Bolsonaro, sino el futuro del poder judicial brasileño.
La reducción de sentencia es la segunda derrota de Lula en menos de 24 horas.
Horas antes, el Senado había rechazado a Jorge Messias para la Corte Suprema, marcando la primera vez en 133 años que se bloquea una indicación presidencial. Ambas decisiones revelan que Lula enfrenta una coalición parlamentaria fragmentada pero coordinada: Alcolumbre desde el Senado, Flávio Bolsonaro desde la candidatura presidencial, y sectores del "centrão" (grupo de parlamentarios que negocia con ambos lados) buscando presionar sobre sus propias agendas.
¿Cuándo entra en vigor la reducción de sentencia?
No es automática. Después de que la Corte Suprema confirme la ley, los abogados de Bolsonaro deben presentar una solicitud de revisión. Expertos estiman que esto podría ocurrir en 2027 o 2028, permitiendo el acceso a régimen abierto hacia 2028-2029.
¿Pueden los otros condenados por el golpe beneficiarse también?
Sí. La ley reduce sentencias de aproximadamente 280 personas condenadas por participación en el intento de golpe de 2022, no solo de Bolsonaro.
¿Qué hubiera pasado si Lula no hubiera vetado?
La ley habría entrado en vigor en enero de 2026. Al vetarla, Lula obligó a una segunda votación que demostró su falta de control parlamentario. Fue un gesto político que resultó contraproducente.