La caída en los principales locales de ventas de alimentos trepó al 12.6% y en los shoppings el derrumbe fue más pronunciado. Ya son 10 meses consecutivos de números negativos.
En línea con el discurso que el propio Macri argumentó acerca de que la nacionalización de YPF "fue un robo", el máximo tribunal estadounidense desestimó el pedido argentino para que una demanda buitre por la estatización se resuelva en Buenos Aires, por lo que el juicio será en Nueva York. Minutos antes, la petrolera se endeudó por USD 500 millones bajo ley de esa misma ciudad.
Los datos sobre la situación laboral son abrumadores. El estudio de la Universidad Católica Argentina reveló que en 2018 el empleo no registrado se incrementó. El 81,7 por ciento de los trabajadores en negro tiene empleo de baja calidad y un 75,9 por ciento no recibe aportes de seguridad.
Si bien las cuentas públicas nacionales mostraron una leve mejoría durante mayo al registrar un superávit primario de 25.974 millones de pesos, según lo informado por el Ministerio de Hacienda el pago de intereses de la deuda creció 231 por ciento en el último año.
El primer trimestre del 2019 fue lapidario para los trabajadores argentinos. El desempleo trepó al 10.1% -casi 2 millones de personas- y es el peor número en los últimos 13 años. También crecieron la subocupación y el empleo en negro.
En el marco del G20, el Gobierno cerrará un exponencial aumento de la deuda externa: recibirá casi USD 8 mil millones de Xi Jinping para construir en Campana una central nuclear con tecnología cuestionada por los especialistas por la carencia de "experiencia nacional" y por la "dependencia" en China que provocará.
Un relevamiento expuso que los sectores de clase media alta producto de sus ingresos también vio afectados sus hábitos de consumo producto de la crisis y la inflación. En los últimos nueve meses, nueve de cada diez hogares argentinos cambió la compra de productos de primera línea por otras alternativas de menor precio.
El índice inflacionario del mes de mayo volvió a colocar a la Argentina en los primeros planos del mundo pero en forma negativa. Es que el Gobierno de Cambiemos generó un aumento de precios solo superado por Venezuela y por el africano Zimbawe, la desaceleración que practicó Sudán del Sur le permitió retroceder al cuarto lugar y mandar al descenso a nuestro país.
En el 2017 fue presentada como una gesta diplomática del Gobierno pero después de la primavera 2018 el sector atraviesa un pésimo momento producto de un retraso en la cosecha y en los estándares de ingresos a EE.UU. Las procesadoras locales estimaan que terminará arrojándose, por lo menos, un 10% de la producción, lo que equivale a 150.000 toneladas.
En tiempos de crisis el consumo de pastas secas como fideos suele aumentar en las comidas de los argentinos sustituyendo a la carne pero lejos del mito popular el sector también atraviesa una delicada situación por la caída del mercado interno. De ser el sexto país que más consumía en el mundo en 2016 a tocar el nivel más bajo en 2019.