Este viernes se realiza la quinta audiencia del juicio por el crimen de Fernando Baéz Sosa en la que declaran 22 testigos. Al brindar su testimonio la recepcionista de un hotel cercano al boliche "Le Brique" logró identificar a Máximo Thompsen y a Matías Benicelli en los videos de la huída.
En medio del escándalo por el juicio político que impulsa Alberto Fernández junto a 11 gobernadores contra la Corte Suprema de Justicia, el presidente del supremo tribunal fue sobreseído de una causa que investigaba el presunto enriquecido ilícito por un fondo compuesto de sueldos de funcionarios cercanos al exintendente de Santa Fe entre 2003 y 2007, Martín Balbarrey.
El detenido había sido convocado a ampliar su indagatoria a raíz de que se hallaron en su celular nuevos mensajes de texto en los que se atribuye participación en la planificación del ataque perpetrado contra la Vicepresidenta.
Ricardo Quintela los acusó de ser responsables de tráfico de influencias y violación de los deberes de funcionario público. "La connivencia y la negociación entre ambos funcionarios ha quedado al desnudo en los chats publicados", manifestó.
Tomás Bidonde, el testigo que decidió declarar después de ver al papá de Fernando en los medios, se convirtió esta mañana en un testigo clave al detallar la participación de cada uno de los rugbiers en el ataque.
El Tribunal Oral Criminal de Dolores recibirá a un total de doce testigos, ante el crimen de Fernando Báez Sosa. Al igual que el resto de las jornadas judiciales, los padres estarán presentes en la sala.
Alejandro “Chiqui” Muñoz, jefe de seguridad de Le Brique en la noche del crimen, se quebró durante su testimonio, pero logró relatar lo que observó aquel 18 de enero de 2020. "Unos cubrían a los amigos y otros le pegaban a Fernando", manifestó al tiempo que apuntó contra Máximo Thomsen
El fiscal federal sólo debía intervenir en carácter de "fiscal de feria" durante el mes de enero a raíz de una denuncia del ministro porteño contra el diputado del Frente de Todos Rodolfo Tailhade, a quien acusó de espionaje ilegal tras la filtración de chats en los que aparece vinculado con funcionarios judiciales y empresarios.
El joven al que los rugbiers hicieron detener culpándolo falsamente declaró que no conoció al chico asesinado y que sólo conocía a Máximo Thomsen. Consultado sobre algún problema con él u otro, cosa que el defensor quiso que quede sin respuesta, dio el nombre de Lucas Pertossi.
El juicio a los ocho rugbiers acusados por el crimen del joven de 18 años asesinado a golpes en 2020 en Villa Gesell empezó este lunes pasadas las 10.